divendres, 25 de novembre de 2016

El Ártico templado y el frío en Eurasia

Durante el mes de noviembre de 2016 la extensión de la banquisa ártica ha continuado la senda negativa del pasado mes de octubre. A 20 de noviembre, la extensión de 2016 es la más baja de toda la serie de observaciones para dicha fecha. Este evento se enmarca en el anómalo patrón de circulación atmosférica iniciado ya en octubre y que durante lo que llevamos de noviembre incluso se ha intensificado. Este patrón se caracteriza por la presencia de altas presiones en Eurasia más potentes y persistentes de lo habitual.

En noviembre, se ha visto acompañado por bajas presiones en todo el sector americano del Ártico. De este modo, se ha mantenido un flujo constante de aire templado hacia el Ártico, mientras el aire polar era desalojado hacia Eurasia. En el mapa del NSIDC podemos ver la distribución actual de la banquisa ártica (en blanco) comparada con la media 1981-2010 para esta fecha (línea naranja).

Destaca el enorme déficit de hielo en el sector Atlántico: en los mares de Kara y Barents así como al norte de estos mares, ya en pleno Ártico Central. En la gráfica de JAXA veíamos cómo la línea roja de 2016 ha registrado un apreciable y atípico descenso en los últimos días. Este descenso se ha debido a la retirada de la banquisa precisamente en esa zona al norte de los mares de Barents y Kara.


Podemos observar cómo la banquisa retrocede hacia el norte en dicha zona en esta animación de los mapas de JAXA del 12 al 18 de noviembre:

Esta retirada de la banquisa ha sido causada por un fuerte carril de vientos del sur que ha hecho derivar la banquisa hacia el norte, compactándola y también arrastrando aire cálido y agua superficial templada atlántica por lo que, además de compactación, ha podido causar incluso algo de deshielo real.

Esta situación recuerda a la ocurrida los últimos días de diciembre del pasado 2015, sobre la que recientemente se ha publicado este artículo, recogido también en la web de la NASA.


En este mapa procedente de los reanálisis NCEP/NCAR podemos observar la presión media a nivel del mar del 1 al 19 de noviembre de 2016.

Todo el Ártico con temperaturas muy por encima de la media, que se extienden también hacia Norteamérica. Las mayores anomalías positivas se localizan al norte de los mares de Kara y Barents. Por el contrario, temperaturas muy frías en buena parte de Eurasia.

El anómalo patrón de circulación atmosférica durante octubre y noviembre, unido a las altas temperaturas oceánicas de partida, ha dado como resultado el otoño más cálido y con menor crecimiento de la banquisa en el Ártico desde que hay registros.

Según los pronósticos de los modelos numéricos, parece que en los próximos días este patrón atmosférico va a sufrir algunos cambios, y el Océano Ártico se va a enfriar apreciablemente, por lo que cabría esperar que la recongelación tomase fuerza de una vez, reduciéndose así la desventaja respecto a los últimos años con cierta rapidez.



Y este otro mapa refleja las anomalías de temperatura del aire cerca de la superficie durante las mismas fechas.

Este año destaca la muy reducida extensión total, y el escaso hielo fino recién formado (azul oscuro). Sin embargo, dentro del hielo que SMOS mostraba como mayor de 50 cms., resulta que las cifras de grosor absoluto no son malas respecto a varios de los años anteriores. Hielo aceptablemente grueso en el Ártico central.

Al norte de Groenlandia y el Archipiélago Canadiense, más grueso que el resto de años salvo 2013. Esto será positivo para la banquisa si la mayor parte de este hielo grueso evita ser expulsado por el estrecho de Fram hacia el Atlántico Norte y se mantiene en el Ártico, informa https://diablobanquisa.wordpress.com/.

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