dimarts, 8 de novembre de 2016

El TSJC protege a los directivos enchufados de TMB

La empresa que gestiona el transporte público de Barcelona, TMB, controlada por Barcelona en Comú, continuará siendo uno de los rincones más opacos de la administración pública catalana, al menos por el momento. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha impuesto medidas cautelarísimas contra la resolución de que la Comisión de Garantía de Acceso a la Información Pública (GAIP) dictaminó el 7 de julio pasado, que obligaba a la empresa a entregar diferentes informaciones públicas. El TSJC paraliza así la publicación de los datos reclamados en febrero pasado en una petición oficial de Catalunya Plural, en la que se pedía el acceso a la relación de puestos de trabajo de la empresa desde 2007, así como los nombres y sueldos del personal fuera de convenio, colectivo de cerca de 600 personas donde se encuentran los directivos y altos cargos de la empresa que evidencia las diferencias salariales para los mismos puestos de trabajo y las prácticas de enchufismo político y nepotismo que durante décadas se han llevado a cabo en la empresa. La mujer de Artur Mas también enchufada en el Metro con sueldo secreto.

A raíz de la resolución, TMB hizo una publicación parcial sobre las 21 personas que ocupan su cúpula directiva. La decisión del tribunal ampara la petición realizada por 163 personas, que presentaron un contencioso contra la GAIP. La empresa decidió no presentarse contra la resolución de Transparencia y dejar que fueran el colectivo de directivos y altos cargos de la empresa quienes lo hicieran de forma particular, una maniobra ya usada en ocasiones anteriores en otros conflictos.

De forma paralela, la dirección de la empresa, comandada por el consejero delegado, Enric Cañas, y la presidenta de TMB, la regidora de Barcelona en Comú Mercedes Vidal, optó por incumplir la resolución de la GAIP para no calentar los ánimos de la plantilla de metro, con quienes estas semanas negocia la renovación del convenio colectivo. BComú teme que la publicación de la relación de puestos de trabajo desde 2007 evidencie las diferencias salariales existentes para mismos puestos de trabajo, además de las prácticas de enchufismo, político o nepotista, que durante décadas se han llevado a cabo en la empresa.

Sobre los datos de carácter personal, la resolución de la GAIP venía avalada por un informe de la autoridad catalana en protección de datos, que consideró que los nombres de las personas fuera de convenio no estaban sujetos a especial protección, por lo que debían ser revelados a este medio al ser considerados información pública de una empresa de capital municipal.

La providencia judicial paraliza ahora la aplicación de la resolución del 7 de julio de forma cautelarísima, esto es, sin haber dado audiencia a las partes. A partir de este momento será la GAIP quien deberá defender su resolución, mientras Catalunya Plural estudia personarse en defensa de la Transparencia y el ejercicio de la libertad de prensa, que se ha visto limitado por la decisión de la empresa de incumplir las resoluciones y requerimientos de la comisión. Es imposible determinar cuánto se tardará a resolver este caso en los juzgados, pero el tribunal podría levantar las cautelares, parcial o totalmente, antes de resolverlo.

La mujer de Artur Mas enchufada en el Metro con sueldo secreto

Que la mujer del ex presidente catalán Artur Mas, Helena Rakòsnik, trabaja en Transports Metropolitans de Barcelona (TMB, el Metro) no es ningún secreto. Sin embargo, sí lo es su sueldo. Ni tan siquiera la oposición municipal ni los sindicatos del Comité de Empresa pueden acceder a ese dato, puesto que Ada Colau se niega a entregar la información de los contratados fuera de convenio, a pesar de que una sentencia firme le obliga a hacerlo. Diversas fuentes municipales y sindicales han denunciado que Rakòsnik es una de las 350 personas, incluyendo cien directivos y diversos cargos de responsabilidad e intermedios, contratadas fuera de contrato por TMB. En concreto, según una de las fuentes, la esposa de Artur Mas ocupa nominalmente un puesto de secretaria de alta dirección.

Según las fuentes, en la época en la que Artur Mas era presidente de la Generalitat “no parecía estar muy a disgusto”. Citan el relato de algunos de sus compañeros, según los cuales se ausentaba del trabajo cuando quería y era habitual que no cumpliera con su horario laboral. Su salario era entonces un misterio para los sindicatos del Comité de Empresa, que legalmente tienen derecho a conocer cuánto ganan los diferentes empleados de la compañía, y Ada Colau no ha corregido la situación.

La CGT presentó un conflicto colectivo ante la magistratura de lo laboral reclamando que se le informara, como sindicato presente en el Comité de Empresa, de los sueldos de las personas fuera de convenio y que estas pasaran a estar dentro de dicho convenio. La Justicia dio, en primera instancia, la razón a la Confederación General del Trabajo, y en agosto del año pasado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirmó el fallo y condenó al Ayuntamiento. El Consistorio no recurrió, por lo que la sentencia es firme. Aun así, el equipo de Colau sigue sin acatarla y se está a la espera de una orden de ejecución de la misma.

Helena Rakòsnik comenzó a trabajar en TMB en 1985, tres años después de casarse con Artur Mas. El mismo año de su boda, 1982, el que después llegaría a presidir la Generalitat de Catalunya ingresó en Convergència Democrática de Catalunya y comenzó a colaborar con el Departamento de Comercio, Consumo y Turismo del Gobierno catalán. El entonces consejero del ramo, Francesc Sanuy, le nombraría jefe del Servicio de Firas y Director General de Promoción Comercial en 1984.

TMB publica el sueldo de sus 21 directivos enchufados: 2'5 millones

Los 21 altos cargos de TMB, la empresa pública de transportes de Barcelona dependiente de los ayuntamientos del Área Metropolitana, se reparten 2,5 millones de euros anuales en sueldos brutos. Esta información ha sido publicada este lunes en la web de TMB, después de que la Comisión de Transparencia de la Generalitat emitiera un informe, el 7 de julio pasado, en el que daba la razón a Catalunya Plural en la reclamación interpuesta contra la empresa por negarse a revelar este y otros datos durante meses, incumpliendo la ley de Transparencia.

94 directivos a dedo de TMB se oponen a la ley de Transparencia

TMB, la empresa pública de transportes de Barcelona, continúa aplicando la política de opacidad total sobre los sueldos e identidades de sus directivos colocados a dedo, incumpliendo la Ley de Transparencia y la resolución que la Comisión de Garantía de Acceso a la Información Pública (GAIP) dictó a petición de Catalunya Plural, por la cual la empresa debía facilitar a este medio diversas informaciones internas antes del 1 de octubre. El oscurantismo en la empresa está motivado, entre otras cosas, por la oposición frontal que han ejercido un grupo de 94 directivos, que se han personado para evitar que la empresa de acceso a sus identidades y sueldos.

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