dijous, 10 de novembre de 2016

Escuela pública rica, escuela pública pobre

Hay escuelas públicas en Catalunya que hacen pagar a las familias de sus alumnos por actividades que se realizan fuera del horario escolar pero que tienen carácter prácticamente obligatorio. O que presionan, a través de los niños, para que los padres abonen cuotas de material y de excursiones y salidas escolares, porque si no se pagan el alumno queda excluido. Son colegios, todos ellos de titularidad pública (no estamos hablando ahora de la concertada), que han llegado a pedir al ampa -y por tanto a las familias- que les ayuden a financiar actividades que se hacen en horario de clase, por ejemplo en Inglés, o a adquirir mobiliario y tecnología. El Síndic de Greuges alerta del riesgo de segregación que se está produciendo entre centros públicos por razones económicas y socioculturales. Hay colegios en BCN que solo escolarizan un 10% de alumnos extranjeros, mientras centros del mismo barrio tienen más del 25%.

Todas las aquí descritas son situaciones que han llegado en forma de queja al Síndic de Greuges de Catalunya, Rafael Ribó, y que han sido incluidas en un informe, que se entregará al Parlament, alertando sobre la aparición de una nueva modalidad de segregación escolar: la que se está produciendo entre escuelas públicas por razones económicas. Se da la circunstancia de que, en muchos casos, los centros educativos con menos alumnos extranjeros o con menos estudiantes beneficiarios de beca de comedor son también escuelas que han apostado por "proyectos pedagógicos singulares", como el trabajo por proyectos, la educación viva y activa o el aprendizaje por espacios y talleres.

Así, por ejemplo, el estudio del Síndic constata, con datos correspondientes a la preinscripción de este curso 2016-2017, que hay colegios públicos en Barcelona, de los conocidos como innovadores, que solo tienen un 10% de alumnos extranjeros, cuando otros centros situados en el mismo barrio de la ciudad (y cercanos al primero) tienen más del 25% de población escolar inmigrante. Si se tiene en cuenta el número de becas de comedor (indicador de la pobreza infantil) que reciben los estudiantes de esas escuelas, las diferencias llegan a ser de hasta 11 puntos porcentuales.

"Si la Administración no adopta medidas con cierta inmediatez, Catalunya puede acabar teniendo una triple red educativa", advierte Ribó. Entre otras actuaciones, recomienda el Síndic, "se deberían desarrollar más políticas de discriminación positiva para los centros más desfavorecidos". Llegado el caso, Ribó llega a aconsejar el cierre de los colegios más 'guetizados', si no es posible revertir la situación.

En concreto, la triple red de la que habla el nuevo informe sobre segregación escolar del Síndic (el pasado julio presentó una primera parte, más cuantitativa) distingue, en primer lugar, las escuelas que son capaces de atraer a los hijos de las clases sociales más favorecidas y con mayor capital cultural, a través de proyectos educativos innovadores, centros que suelen tener equipos docentes bien cohesionados y con un liderazgo fuerte del equipo directivo. Están también las que Ribó denomina escuelas heterogéneas, que nadie rechaza pero que tampoco tienen una gran demanda por parte de las familias, y finalmente las escuelas que se quedan con el alumnado más desfavorecido y con proyectos educativos estigmatizados.

La distinción va más allá de la titularidad del centro, ya que en todos los casos, incluido el último, pueden encontrarse casos tanto de colegios públicos como de concertados. Uno de los principales factores de segregación, insiste Ribó, "son los costes de escolarización que han de sufragar las familias", algo que ya no es exclusivo de los privados, aunque estos siguen siendo los que acumulan más quejas ante el Síndic. "Las cuotas que aplican algunas escuelas públicas se hacen al amparo de la autonomía de centro, es decir, de la potestad que les otorga la ley para organizarse y decidir su proyecto educativo, pero eso no debería de justificar prácticas como las que han denunciado las familias afectadas", subraya Maria Jesús Larios, adjunta del Síndic para la infancia.

La misma alerta la lanzó hace ya unos meses la organización Save the Children, que evidenció cómo el presupuesto que los padres de alumnos catalanes destinan a educación ha aumentado un 19% desde el inicio de la crisis, mientras las aportaciones públicas cayeron un 11%. ¿Cómo evitar esta tendencia? De entrada, garantizando una financiación pública a todas las escuelas de acuerdo con sus necesidades. "En la actualidad, existe casi una linealidad en la distribución de fondos entre las escuelas públicas y, aunque se han tomado medidas al respecto, hay aún mucho camino por avanzar", señala Bernat Albaigés, miembro del equipo de asesores y técnicos de la oficina del Síndic.

Pese a que la Conselleria d’Ensenyament establece un precio máximo del menú escolar de 6,20 euros para todos los centros públicos de Catalunya (solo para los públicos), el Síndic ha tenido constancia de que hay escuelas donde el comedor cuesta bastante más. "A veces –explica Ribó– una mayoría de familias presiona para que haya menús ecológicos o alimentos determinados que son más costosos y eso eleva el precio a pagar para todos los usuarios del comedor". Los alumnos que tienen beca de comedor -por la que la Generalitat abona el máximo de 6,20 euros que ella fija- se encuentran con que no pueden hacer frente a ese sobrecoste, lo que supone que, al final, renuncian al comedor, informa El Periódico.

Los estudiantes convocan una huelga el 24-N


El Sindicato de Estudiantes cumple con lo que advirtió, y convoca una nueva huelga en el sector educativo para el 24 de noviembre. La secretaria general del sindicato, Ana García, ya aseguró durante la jornada de paro del pasado 26 de octubre que los estudiantes seguirían en la calle hasta que las “reválidas franquistas” fueran derogadas y este miércoles lo ha confirmado. El sindicato denuncia que el anuncio de Mariano Rajoy durante el debate de investidura sobre que las reválidas no tendrían efectos académicos hasta la creación de un pacto de Estado por la Educación “es un engaño total”. Según Ana García, las palabras del presidente del gobierno “forman parte de una campaña para desactivar la lucha”.

Una educación deficiente y cara y la explotación laboral llenan España de 'ninis'

España fue el país de la OCDE donde más cayó el empleo juvenil entre 2007 y 2015 al reducirse a algo menos de la mitad, debido en parte por el lastre que supone contar con una de las tasas más elevadas de fracaso escolar y por la dualidad del mercado de trabajo. Así figura en el informe 'Panorama de la Sociedad' publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que en esta edición pone su foco en los alrededor de 40 millones de jóvenes de 15 a 29 años que se encuentran sin empleo y fuera del sistema educativo en los 34 países miembros.

El gasto público en Educación en España, inferior al de Grecia e Irlanda

En 2014, España destinó tan solo un 4,1% de su PIB a la Educación, por debajo de la media europea, cercana al 5%. El porcentaje es inferior al de países como Irlanda (4,3%), Grecia (4,4%) o Portugal (6,2%) y está a mucha distancia del registrado en Dinamarca, el país de la UE que dedica más gasto a esta partida, con un 7,1% del PIB. Supone la cifra más baja del grupo de la Europa de los 15 (los Estados miembros de la UE al cierre de 2003), según refleja el último informa del 'think tank' de economistas Fedea, que analiza la evolución del gasto público en el Estado de Bienestar en España durante la crisis y la compara con la media de la UE.

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