dissabte, 26 de novembre de 2016

La presión fiscal en España: inferior para los ricos que en la Eurozona

España tiene margen más que suficiente para subir impuestos. Así lo cree la UE y así se desprende de los datos comparativos entre los principales países. La presión fiscal, el ratio entre la suma de los impuestos y las contribuciones sociales netas y el Producto Interior Bruto, se situó en 2015 en el 34,6%, una décima más que el año anterior, pero cinco puntos y medio por debajo de la media de la UE y lejos -casi siete puntos- del 41,4% de la Eurozona. Donde más margen hay para igualar a los socios comunitarios es precisamente en los tributos sobre la renta y la riqueza, cuyo ratio supone en España un 10,1% del PIB, mientras que en Alemania llega al 12,3, en Francia al 12,6, y en Italia al 14,8%, en Dinamarca suponen el 30,4% y el Suecia el 18,4%. España, a la cabeza en desigualdad europea.

Las cifras de las principales economías del euro son claras. En Alemania la presión fiscal se sitúa en el 40%. En Francia, en el 47,9%. En Italia toca el 43,5%. E incluso en Reino Unido es mayor, con un 34,9%, según los datos armonizados publicados el viernes por la Oficina Estadística Europea.

Eurostat no entra en debates ideológicos ni económicos, no dice que más sea mejor o que menos ayude al país, pero su arsenal de números se pone de parte de quienes afirman que España, en contra de lo que dice el Gobierno, tiene una amplia discrecionalidad para elevar la presión tributaria y así cumplir con los objetivos de déficit prometidos para 2017. La publicación llega en un momento especialmente sensible en el debate. España cerrará este año en el 4,6% de déficit público y debe llegar, cueste lo que cueste, al 3,1% el que viene, tras haberse salvado por lo menos de una sanción multimillonaria por falta de «acciones efectivas». El Ejecutivo de Mariano Rajoy discute estos días qué hacer con su política fiscal para conseguirlo y qué posibilidades de acuerdo hay con las principales fuerzas políticas para aprobar el próximo Presupuesto.

En lugar de intentar elevar la recaudación a través de uno o dos impuestos, Hacienda cree que es mucho más eficaz abrir la horquilla en varios tributos. Y sobre todo preferiría no tocar ni el IRPF ni el IVA, que es precisamente donde la Comisión Europea siempre ha pedido una intervención contundente contra los tipos reducidos y súperreducidos. La pelea viene de lejos e inunda el debate entre los académicos. Hay todo tipo de escuelas y quienes piden a Moncloa que baje los impuestos para subir la recaudación, siguiendo a Laffer. Incluso el ministro Luis de Guindos era partidario, en 2011, de intentar subir la recaudación mediante los impuestos indirectos, en lugar de ir a la renta de las personas físicas, como se hizo. «La Comisión no se mete en cómo debe hacer el ajuste el Gobierno, pero las cifras muestran que hay impuestos mucho más propicios y donde el 'gap' con la media comunitaria es más amplio», explica de forma aséptica una fuente europea.

Según Eurostat, en el desglose de la presión fiscal, el IVA aporta en España 6,5 puntos del PIB, menos que la media de la UE y la Eurozona, pero no mucho menos: medio punto y tres décimas respectivamente. Suficiente, a ojos del comisario Pierre Moscovici, para hacer una reforma ahora. Donde más margen hay para igualar a los socios comunitarios es precisamente en los tributos sobre la renta y la riqueza, cuyo ratio supone en España un 10,1% del PIB, mientras que en Alemania llega al 12,3, en Francia al 12,6, y en Italia al 14,8%. Por no hablar de los nórdicos: en Dinamarca suponen el 30,4 y el Suecia el 18,4.

La estructura de los ingresos fiscales muestra las brutales diferencias que hay entre países y lo complicadísimo que será o sería, según quiere la Comisión Europea, hacer avances hacia la armonización fiscal y tipos similares o incluso iguales en impuestos como el de Sociedades. Así, por ejemplo, en Dinamarca los impuestos a renta y riqueza aportan el equivalente al 30,4% del PIB, el doble o el triple que en la mayoría de países. Pero en cambio, en las contribuciones sociales ocurre diametralmente lo opuesto. En España suponen el 12,3%, en Copenhague, un 1% y en Suecia el 3,7%. La presión fiscal sobre los ricos de España está claramente por debajo de la media de los países del euro, casi siete puntos, y sólo hay 10 con presión más baja, pero si se comparan datos con otros miembros de la OCDE la diferencia no es tan alta.

Y tampoco si se compara con otras economías como la Suiza, cuyo dato, un 28,1%, está lejísimos del promedio. O con Irlanda, con un ratio más bajo de la UE, un 24,4%, lo que no ha impedido, tras una recesión devastadora, la nacionalización del sector financiero y el rescate, un crecimiento del 26,3% en 2015 y de más del 8% el año anterior, cuando la media en la Eurozona fue del 2%, informa El Mundo.

España, a la cabeza en desigualdad europea

La desigualdad es uno de las grandes secuelas de la crisis económica. El reparto de los esfuerzos para salir de la depresión ha sido dispar entre los trabajadores. España sale mal parada en casi todos los estudios sobre la desigualdad. La crisis ha acentuado este problema social y económico. El último informe de la OCDE, el club de los países más ricos del mundo, difundido ayer muestra como entre 2010 y 2014, los empleados españoles con los sueldos más bajos sufrieron el mayor recorte salarial de entre todos los países de la OCDE, solo por detrás de los trabajadores peor pagados de Portugal.

"En España, a pesar del prolongado periodo de fuerte creación de empleo, estimulado por la reforma laboral de 2012, se ha producido una acentuada caída de los ingresos procedentes del trabajo, sobre todo, entre los salarios más bajos", explica la organización que reúne a las 34 economías más industrializadas del mundo. El estudio explica que este aumento de la desigualdad se ha producido por "los niveles persistentemente altos de desempleo de alta duración, la caída de los salarios reales, y la persistente segmentación del mercado laboral". España tiene, además, la mayor proporción de trabajadores pobres solo superado por Turquía y Chile.

El organismo con sede en París llama la atención sobre el aumento de la desigualdad a pesar de la recuperación. Es una situación que se produce en muchos de los países asociados. "Se produce una mayor recuperación de las rentas altas que de las rentas bajas debido a un desigual crecimiento de los ingresos del trabajo", explica el documento.

En España, la desigualdad aumentó en 2013, cuando la economía ya creció un 1,4%. El instrumento más popular para medir la desigualdad es el índice de Gini —que mide la distribución de la renta en una sociedad [un valor de 0 marca la igualdad total y 1 la desigualdad absoluta]— ascendió hasta el 0,346, el mayor valor desde 2007. Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, ofrece datos más actualizados y muestra como el máximo de desigualdad según este índice se alcanzó en 2014. El último dato difundido muestra una levísima reducción, que mantiene este indicador de desigualdad cerca de máximos históricos en España.

Unos de los grandes instrumentos para combatir la desigualdad son la política fiscal y las ayudas sociales. El documento de la OCDE analiza el impacto redistributivo de las políticas públicas a través de subsidios e impuestos: "En España la redistribución de la riqueza aumentó al principio de la crisis, pero a partir de 2010 se estancó a pesar de la gran desigualdad que existe", informa El País.

Los sindicatos convocan movilizaciones el 15 y 18 de diciembre

El secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, ha anunciado hoy que con UGT han decidido convocar movilizaciones en diciembre a la vista de los límites establecidos por el Gobierno al diálogo social. Toxo, quien hoy ha participado en Zaragoza en el acto por el quincuagésimo aniversario de la creación de la interramas de CCOO Aragón, se ha referido, en declaraciones a los medios, a la reunión que mantuvieron ayer los sindicatos y la patronal con el gobierno para tratar de impulsar el diálogo social. El líder sindical ha lamentado que en la reunión el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, estableciera "tantos límites" al alcance del diálogo que se han alejado las posibilidades de solucionar "los problemas de desempleo, pobreza y pensiones que tiene la sociedad".

6 millones de asalariados cobran el SMI o menos

El 34,3% de los asalariados en España (5.960.597 personas) percibieron en 2015 unos ingresos salariales iguales o inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), por debajo de los 6.791 euros al año, lo que supone casi 760.000 personas más que en 2007. Este aumento se ha producido a pesar de que el número total de asalariados se ha reducido en ese periodo en casi dos millones, hasta los 17,3 millones.

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