dijous, 10 de novembre de 2016

La 'vice' del Barça en fase de embargo

Los negocios de la vicepresidenta del FC Barcelona, Susana Monje, responsable del área económica del club, se acercan al abismo del colapso. Su holding empresarial, Grupo Essentium, acumula créditos pendientes con los bancos por valor de 125 millones de euros, con la Seguridad Social superiores a los tres millones de euros y sus empleados, que llevan casi cuatro meses sin cobrar, han empezado a salir a la calle para manifestarse y exigirle una solución inmediata. Pero a esos problemas se suman también las deudas pendientes de Essentium con la Seguridad Social y los expedientes ya están en la fase de embargo. Según fuentes próximas a la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social, funcionarios de su Unidad de Recaudación Ejecutiva (URE) acudieron hace unas semanas a la sede en Borox (Toledo) de la compañía Método de Construcción Habitacional (MCH), una filial del grupo de la familia Monje creada en 2010 y especializada en la construcción de vivienda social en países emergentes, para reclamar una deuda pendiente de 700.000 euros. Los inspectores buscaban activos con los que minorar ese importe, pero no encontraron nada. Descubrieron que las instalaciones de MCH en Toledo habían sido completamente desmanteladas.

Los funcionarios de la Inspección de Trabajo realizaron días después una nueva visita al Grupo Essentium aunque, en esta ocasión, su objetivo fue la sede principal del holding, situada en la avenida Quitapesares del municipio madrileño de Villaviciosa de Odón. Tenían la orden de ejecutar otro embargo de activos por valor de más de dos millones de euros para saldar las deudas con la Seguridad Social de otra filial, Assignia (antigua Constructora Hispánica), dedicada a la construcción de infraestructuras. Fue comprada por la familia Monje en 2010 después de que la compañía se viera implicada en la trama Gürtel por el pago de sobornos.


Seis años después, Assignia sigue sin remontar el vuelo. Según ha podido saber este diario, los inspectores de Trabajo tampoco lograron requisar ningún activo durante esa otra visita. Empleados del Grupo Essentium impidieron a los funcionarios el acceso a las instalaciones para evitar que se llevaran ordenadores o mobiliario, los únicos bienes que hay en el interior de las oficinas. Las fuentes consultadas aseguran que otras filiales del grupo también acumulan deudas abultadas con el erario público. De hecho, la propia matriz tiene en estos momentos pendiente el abono de cuotas a la Seguridad Social por importe de 900.000 euros. Además, le reclaman pagos los ayuntamientos de Barcelona y Arganda del Rey (Madrid) y ha perdido más de una veintena de reclamaciones de cantidad por la vía judicial de antiguos empleados.

La empresa ha admitido a través de una nota la existencia de esas deudas. Sin embargo, ha asegurado que no tiene constancia de que hayan recibido visitas de los inspectores de Trabajo para ejecutarlas. Reconoce que hace unos días le notificaron el impago correspondiente a MCH pero alegan que hasta ese momento desconocían la existencia de esa deuda. Sobre la visita de los inspectores a la sede de Borox, matizan que era imposible que encontraran nada porque hace tiempo que la compañía abandonó esa sede. Asimismo, aseguran que Assignia que ya han pactado con la Seguridad Social el pago de los 2 millones de euros de deuda y niegan que se impidiera la entrada de funcionarios a sus oficinas centrales. En cuanto a la deuda con sus trabajadores, admiten impagos pero rebajan los atrasos a sólo dos nóminas y vaticinan que la situación de la compañía mejorará en los próximos meses.

Un miembro del comité de empresa de Assignia rechaza esas explicaciones. Confirma que inspectores de trabajo visitaron hace dos semanas las instalaciones del Grupo Essentium y también que se impidió su acceso a las oficinas. Además, revela que la semana pasada se produjo una nueva visita de los inspectores que se habría saldado con una multa a la compañía por el atraso continuado en el pago de las nóminas. “Nos deben tres meses completos y la mitad de la paga de verano”, explica este portavoz en conversación telefónica con este diario. “Están hablando con algunos trabajadores para evitar que denuncien la rescisión del contrato por incumplimiento de la empresa, algo que ya ha hecho el 40% de la plantilla. No quieren tener que indemnizarnos con hasta 45 días por año trabajado por acumular más de tres nóminas pendientes”.

Según este representante de los empleados, la situación es insostenible desde hace año y medio. El pasado 19 de octubre se concentraron en la Puerta del Sol para reclamar una solución y este martes volvieron a la calle con una marcha desde el kilómetro cero hasta la sede de la Generalitat de Catalunya en la calle de Alcalá para presionar a la vicepresidenta del FC Barcelona, informa El Confidencial.

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