dilluns, 28 de novembre de 2016

Las comunidades que invierten en I+D crecen más

La economía del conocimiento ha permitido a las CCAA que la han desarrollado con mayor intensidad resistir mejor la crisis en términos de renta, productividad y empleo. Esta es la principal conclusión del estudio La competitividad de las regiones españolas ante la economía del conocimiento, realizado por el Ivie y la Fundación BBVA. El informe analiza la relación entre el uso del conocimiento que hace cada comunidad autónoma mediante el empleo de factores que lo incorporan, y su capacidad de generar renta y riqueza.

Para ello, el estudio tiene en cuenta principalmente tres factores: la inversión en maquinaria y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)), el capital humano de alta cualificación y el desarrollo de actividades de I+D+i. El informe destaca que, en líneas generales, "el uso del conocimiento se ha intensificado en todas las regiones españolas, pero de manera muy desigual, lo que explica sus diferentes desempeños tanto a la hora de reducir las consecuencias de la crisis como de reactivar la recuperación". En este mapa, encabezan el ranking País Vasco, Madrid y Navarra como las regiones que más se han especializado en el conocimiento y, al mismo tiempo, han logrado resultados económicos superiores a la media.

Concretamente, en PIB por habitante las tres la superan nítidamente a la media con Madrid a la cabeza (la capital tenía en 2015 un 36% de renta per cápita por encima de la media nacional). En productividad del trabajo destaca el País Vasco, con un nivel situado un 26% por encima de la media, seguido de Madrid, con un 19,8%.

En el lado opuesto, las comunidades en las que la economía del conocimiento ha penetrado más débilmente son: Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Y estas mismas presentan las cifras más bajas de productividad y renta per cápita.

El estudio destaca que "la capacidad de España como productor, fabricante y exportador de maquinaria y equipos TIC es muy limitada, pero cuando se incluyen los servicios su importancia es algo mayor, elevando su peso en el empleo total hasta el 2,6% y en nuestras exportaciones al 3,2%". Hay que señalar que estas actividades presentan, además, una elevada concentración en regiones avanzadas como Madrid y Cataluña, donde se generan el 88% de las ventas, el 58% del empleo y el 75% del comercio exterior de dichas actividades. En el País Vasco las TIC también tienen una aportación relevante al VAB (valor añadido bruto), tal y como se aprecia en el gráfico.

"La penetración en las regiones de la economía del conocimiento resulta condicionada por sus dotaciones de capital humano y la capacidad de sus empresas de atraer y retener talento", explica el informe. En este sentido, Madrid (50%) País Vasco, Cataluña y Navarra (más del 40%) cuentan con los porcentajes más elevados de empresarios con titulación superior, mientras Castilla-La Mancha ocupa la última posición. En general, también Madrid, País Vasco y Navarra cuentan con el mayor porcentaje de población en edad de trabajar con estudios superiores frente a Castilla-La Mancha y Extremadura que son las que menos 8ver gráfico).

Respecto a la inversión en I+D+i, Madrid es la comunidad que más inversiones en innovación realiza, con un 3,15% del PIB, seguida de País Vasco, Navarra y Cataluña, que superan el 2%. En el otro extremo, las autonomías que menos invierten en I+D+i son Asturias, Extremadura, Castilla La Mancha, Canarias y Illes Balears, ninguna de las cuales alcanza el 1% del PIB.

El análisis concluye que muchas autonomías "necesitan reforzar sobre todo su capacidad de innovación, apoyándose en el aprovechamiento del capital humano y de las TIC, la mejora de la cualificación empresarial, el aumento del tamaño de las empresas y su internacionalización", informa Expansión.

La presión fiscal en España: inferior para los ricos que en la Eurozona

España tiene margen más que suficiente para subir impuestos. Así lo cree la UE y así se desprende de los datos comparativos entre los principales países. La presión fiscal, el ratio entre la suma de los impuestos y las contribuciones sociales netas y el Producto Interior Bruto, se situó en 2015 en el 34,6%, una décima más que el año anterior, pero cinco puntos y medio por debajo de la media de la UE y lejos -casi siete puntos- del 41,4% de la Eurozona. Donde más margen hay para igualar a los socios comunitarios es precisamente en los tributos sobre la renta y la riqueza, cuyo ratio supone en España un 10,1% del PIB, mientras que en Alemania llega al 12,3, en Francia al 12,6, y en Italia al 14,8%, en Dinamarca suponen el 30,4% y el Suecia el 18,4%. España, a la cabeza en desigualdad europea.

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