divendres, 18 de novembre de 2016

"Si contamos quién encargó el espionaje se destapa la caja de los truenos para Esperanza Aguirre"

La grabación de la cumbre secreta sobre el espionaje de la Comunidad de Madrid estrecha todavía más el cerco sobre la identidad de la persona que encargó los seguimientos a Ignacio González en Colombia hasta situarla en el propio Gobierno de Esperanza Aguirre. Los abogados del detective que espió al ex presidente de la Comunidad de Madrid en Cartagena de Indias avisaron en la grabación de la reunión que si desvelaran la identidad de la persona que encargó el trabajo se destaparía «la caja de los truenos» para la actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid.

Por eso pidieron, el 29 de marzo de 2011, a los dos representantes de Ignacio González con los que se citaron en dependencias de la Comunidad de Madrid, que calibraran las consecuencias políticas que podría tener en ese momento para el partido.En la segunda parte de la cita organizada por los dos emisarios de González con los abogados de Mariano Ortiz, Alejandro Mata y Julio Hernández, y celebrada el 29 de marzo de 2011, estos últimos entraron en más detalles a la vista de la insistencia de sus interlocutores. El objetivo de dicho encuentro, tal y como desveló ayer este periódico, pasaba por trasladar una oferta del entonces vicepresidente madrileño al detective: si colaboraba con él contándole quién encargó su espionaje, la Comunidad de Madrid haría lo posible por conseguir atenuantes para él en el procedimiento judicial que estaba abierto contra él por un delito de revelación de secretos. Y es que el Gobierno regional sostenía la acusación en dicho procedimiento.

En dicha reunión, instada por González, que siempre ha sospechado que el entonces consejero de PresidenciaFrancisco Granados se encontraba detrás de la operación, los letrados confesaron que el seguimiento realizado en 2008 en Cartagena de Indias fue encargado desde el propio PP. Pero también que se pagó con 300.000 euros y que el abono fue camuflado con facturas falsas. El trabajo fue contratado a la agencia de detectives Mira, propiedad de Julio Gutiez, que a su vez subcontrató el trabajo a pie de campo con el detective Mariano Ortiz, afincado en Murcia. Este último viajó a Colombia entre agosto y septiembre de 2008 para grabar con cámara oculta los movimientos de la comitiva encabezada por González y en la que se encontraban los antiguos responsables del Canal de Isabel II. Ortiz consiguió grabar en vídeo, por ejemplo, un desayuno en el que todos los desplazados hablaban de bufetes panameños y bancos suizos.

«Ahora tenemos que decidir cuál es el siguiente paso. En nuestra opinión es declarar lo que sabe (Mariano Ortiz), que lo sabe por referencias... y se abre la caja de los truenos», advirtió uno de los abogados del investigador privado en la cumbre secreta.«Porque puede conducir efectivamente a ese conocimiento real de todas las personas...», terció uno de los emisarios del ex número dos de Aguirre. «Bueno, pero ese es el interés nuestro. No sé cuál será la caja de los truenos, pero...», añadió incitando a los abogados del detective a que despejaran de una vez por todas la X.

«No creo que la presidenta de la Comunidad (Esperanza Aguirre) quiera que se abra la caja de los truenos», replicó el abogado Mata, que explicó que su cliente Ortiz disponía de dicha información porque se la había facilitado a su vez Gutiez. Y que, por lo tanto, los datos de los que disponía consideraba que eran absolutamente fiables.Pese a la advertencia de que el conocimiento de su nombre provocaría una crisis de Gobierno para Aguirre, los representantes de Ignacio González no dudaron: «La caja de Pandora ya se abrió hace mucho tiempo».

Aguirre espió a sus enemigos con fondos públicos

Ocho años después, un Gobierno de la Comunidad de Madrid admite que existió espionaje político durante el mandato de Esperanza Aguirre y que las vigilancias a sus enemigos internos del PP se hicieron utilizando fondos de la Administración. Así consta en el escrito que el letrado que representa a la Comunidad de Madrid remitió el pasado 28 de junio al juzgado número cinco de Madrid que instruye el caso.

Esperanza Aguirre en el ojo de la mafia Correa


Esperanza Aguirre dice que nunca supo de las tramas corruptas que extendían sus tentáculos en la Comunidad de Madrid ayudadas por algunos de sus subordinados. Es más, ha presumido de haber cortado los de Gürtel cuando Francisco Correa se dispuso a hacer caja con unos terrenos en Majadahonda. Nunca supo nada, hasta que lo supo y lo atajó. Las primeras semanas del juicio de Gürtel, sin embargo, dejan un relato de los hechos que sitúa a la expresidenta regional en la cumbre de un Gobierno que fomentaba las prácticas corruptas. El número dos de la trama corrupta aseguró que se fraccionaban los contratos por orden de su Gobierno.

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