dilluns, 19 de desembre de 2016

La campaña contra los Rohingya de Myanmar, "crimen contra la humanidad"

Amnistía Internacional ha declarado que el tratamiento de los musulmanes rohingyas de Myanmar por parte del ejército del país, incluidas las acusaciones de violaciones y asesinatos, y de helicópteros que disparan sobre las aldeas, puede constituir crímenes contra la humanidad. Los ministros de Asuntos Exteriores de Asia sudoriental se reunieron el lunes en Yangon para conversaciones de emergencia sobre la campaña de dos meses contra una insurgencia naciente, durante la cual la líder y oligarca de Myanmar, Aung San Suu Kyi, no ha respondido a las críticas internacionales de genocidio. Más de 27.000 personas del grupo étnico han huido a Bangladesh, lo que ha llevado a una disputa abierta dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), un bloque regional de 10 miembros. Malasia, donde la mayoría de la población es musulmana, ha pedido una investigación independiente sobre las denuncias y un completo acceso humanitario a la zona cerrada del estado de Rakhine, donde más de 130.000 personas carecen de ayuda.

El ministro de Asuntos Exteriores de Malasia, Anifah Aman, advirtió que la represión podría desencadenar una repetición de la crisis de barcos del año pasado, cuando miles de hambrientos Rohingya fueron abandonados en el mar. "Creemos que la situación ahora es una preocupación regional y debe ser resuelta juntos", dijo en la reunión, según un comunicado emitido por Kuala Lumpur. "Myanmar debe hacer más en intentar dirigir las causas de raíz de este problema," agregó. Este mismo mes, el primer ministro de Malasia, Najib Razak, dijo que "el mundo no puede sentarse y observar el genocidio que tiene lugar", abriendo una brecha dentro de la ASEAN, que normalmente mantiene un tono diplomático entre los miembros. Myanmar, que niega las acusaciones de abuso, convocó al embajador de Malasia y prohibió a sus trabajadores ir al país.

El ejército de Myanmar dice que está cazando a militantes detrás de redadas mortales en puestos de policía en octubre. Los supervivientes Rohingya han denunciado violaciones, asesinatos e incendios provocados por las fuerzas de seguridad. "El ejército de Myanmar ha apuntado a los civiles rohingyas en una campaña de violencia insensible y sistemática", dijo Rafendi Djamin, director de Amnistía en Asia sudoriental. "Las acciones deplorables de los militares podrían ser parte de un ataque generalizado y sistemático contra una población civil y pueden constituir crímenes contra la humanidad".

Los rohingya son una minoría de alrededor de un millón de personas que, a pesar de vivir en el país por generaciones, son tratados como inmigrantes ilegales y se les niega la ciudadanía. Han sido perseguidos durante años por el gobierno oligárquico y los budistas nacionalistas. El reciente derramamiento de sangre es el más mortífero ya que cientos de personas murieron en enfrentamientos en 2012 y más de 100.000 fueron forzadas a entrar en campamentos miserables. Aung San Suu Kyi, fascista a sueldo de Washington y premiada con el Premio Nobel de la Paz sin motivo alguno más que propagandístico -como el genocida Obama- es la líder de facto de Myanmar y está siendo duramente criticada por no hacer nada para detener la acción militar en la zona, fomentada además por los monjes budistas theravadas, al servicio de la oligarquía.

El informe de Amnistía se basa en extensas entrevistas con Rohingyas tanto en Myanmar como en Bangladesh, así como en el análisis de imágenes de satélite, fotos y videos. Acusa a los militares de incendiar más de 1.200 hogares Rohingya y afirma que las fuerzas gubernamentales a veces quemaron pueblos enteros. Varios testigos también describieron cómo los soldados usaron lanzagranadas propulsados ​​por cohetes para destruir casas, dijo Amnistía. Las imágenes publicadas por Human Rights Watch en noviembre mostraban 1.500 hogares quemados.

El informe de Amnistía dijo que en un incidente ocurrido el 12 de noviembre, después de una escaramuza con presuntos militantes, dos helicópteros dispararon al azar contra los aldeanos que huían, matando a un número desconocido. Al día siguiente las tropas prendieron fuego a cientos de hogares. El informe de Amnistía sigue a las críticas del alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Ra'ad al-Hussein, quien dijo que el manejo por el gobierno de la crisis era "miope, contraproducente, incluso insensible". "Los resultados han sido catastróficos, con el desplazamiento masivo, el fomento del extremismo violento y todo el mundo perdiendo", dijo al-Hussein en Ginebra el viernes, informa The Guardian.

China protesta ante Birmania por los ataques en la frontera


China ha expresado su protesta al gobierno de Birmania (Myanmar) por los ataques en las áreas aledañas a su frontera, informó el portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Geng Shuang. Anteriormente, los grupos insurgentes TNLA, KIA y MNDAA que operan en el norte de Birmania atacaron por sorpresa varios puestos militares y comisarías en las localidades birmanas de Muste y Kutkai, cerca de la frontera con China; los enfrentamientos se saldaron con unos cuarenta muertos y heridos, entre ellos un ciudadano chino. "China expresó su protesta a Birmania a través de canales diplomáticos", dijo Geng Shuang. China da refugio a 3.000 birmanos que huyen de la violencia.

ONU: La minoría rohingya debe tener derecho a ciudadanía en Myanmar

El máximo titular de la ONU, Ban Ki-moon, durante una rueda de prensa conjunta con Aung San Suu Kyi, consejera de Estado de Myanmar, en Naypyidaw, capital birmana, pidió al Gobierno de Myanmar que reconozca el derecho a la ciudadanía de la minoría musulmana de los rohingya. La "premio Nobel de la Paz" títere del RU, Aung San Suu Kyi, la mayor oligarca de la antigua colonia británica hija del genocida proJapón que masacró y arrebató la tierra a millones de birmanos durante la II Guerra Mundial, ha sido objeto de críticas de grupos internacionales de derechos humanos por no adoptar medidas concretas para acabar con la discriminación y las constantes violaciones a los derechos humanos de la minoría rohingya en su país, silenciadas por los medios occidentales que la auparon con falsa propaganda al poder.

Myanmar-Birmania y Aung San Su, la reina de diamantes


Daw Aung San Suu Kyi, la nena, nació en Rangún, el 19 de junio de 1945. Su padre, el general Aung San, ejecutado por traición y colaborador fecundo de la invasión japonesa. Su madre, Daw Khin Kyi, sus labores.
Ella permaneció en Burma hasta que su madre recibió el nombramiento de Embajadora de Burma en India y Nepal en el año de 1960. El nombramiento se dió en Delhi, India. Aung San Suu Kyi estudió en Delhi y más tarde en la Universidad de Oxford, donde se graduó en Política, Filosofía y Economía. Como cualquier birmano.

Tras diplomarse en Oxford, trabajar en la Secretaría de las Naciones Unidas, por 'dedignación' británica, y ser profesora de no se sabe qué en la India, Aung San Suu Kyi regresó a Birmania en 1988 y participó en el "segundo combate en pro de la independencia nacional", slogan de la CIA y el MI6 inglés para la financiación de la contra en Birmania. Este combate, en una región donde las guerrillas eran comunistas, se inspiró en su "fe budista", que propugna la resignación ante la desgracia como consecuencia del karma de actos y vidas anteriores, excelente vacuna contra la rebelión a la injusticia y la opresión que recogió el imperio romano en su doctrina de la resignación católica ("universal").

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