dissabte, 10 de desembre de 2016

La ONU alerta del auge del fascismo en Europa y EEUU

Al echar la vista atrás, los libros de historia recordarán el 2016 como el año en que Europa echó el pestillo a los refugiados o en que Siria siguió ahogada en la guerra pero sobre todo porque el populismo xenófobo alcanzó el poder y rompió el tablero político de las democracias occidentales. “La retórica antiextranjera llena de veneno y odio desenfrenados está proliferando hasta un grado espantoso y es cada vez más incontestable en partes de Europa y EEUU. La retórica del fascismo ya no se limita a un submundo secreto, se está convirtiendo en parte del discurso cotidiano normal”, ha denunciado el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Husein, utilizando por primera vez el término fascismo para describir lo que la prensa neonazi y cómplice llama populismo.

Además de ser “un año desastroso para los derechos humanos”, el responsable de la ONU ha lamentado que la falta de respuestas de la clase política ante complejos problemas socioeconómicos haya hecho mella en una ciudadanía preocupada que ha terminado apostando por voces que explotan sus temores. Con motivo de la celebración este sábado del Día Internacional de los Derechos Humanos, Ra'ad Al Hussein señala que ese argumentario ultra y xenófobo ha dejado de ser marginal para instalarse en el discurso dominante y ser aceptado sin incomodidad por parte de los ciudadanos.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, se ha sumado a esa alerta y ha asegurado que es "inaceptable" la cantidad de personalidades con responsabilidad política que están mostrando "actitudes discriminatorias y xenófobas" y pronunciando afirmaciones "políticamente inaceptables". Si hay dos acontecimientos que trascenderán este 2016 son la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y el Brexit, el adiós británico a la Unión Europea impulsado por el UKIP de Nigel Farage. Ambos casos suponen el triunfo en las urnas de un discurso ultranacionalista, conservador y de corte racista y autoritario anteriormente silenciado como respuesta a la preocupación ciudadana por el desmantelamiento neoliberal del Estado del bienestar. Su éxito ha puesto cara a una realidad hasta ahora oculta.

Así, se han podido ver grupúsculos de supremacistas blancos reunidos en Washington levantando la mano y gritando ‘Heil Trump’ Su éxito se ha sostenido en un discurso que apela al sentimiento de frustración del ciudadano, aunque este sea falso, en lugar de proveer un dato empírico, lo que se ha llamado ‘post-verdad’. Ese mismo método es el utilizado por Marine Le Pen en Francia y por Geert Wilders en Holanda, dos abanderados europeos de este movimiento que pueden llegar al poder en el 2017. Incluso en Alemania, donde la reminiscencia del nazismo es aún más presente, el populismo xenófobo apunta a situarse como tercera fuerza política del país.

“Lo que pasa en Europa rompe el mito de los estereotipos recogidos en los años 1930, el auge de la ultraderecha no es consecuencia directa ni de la inmigración ni de la crisis económica”, asegura Xavier Casals, historiador y especialista en extrema derecha. Eso explica que ese auge también se viva en países prósperos. La semana pasada Austria esquivó la llegada del ultraderechista FPÖ a la presidencia pero aún así esta formación de raíces nazis y antisemitas es la que cuenta con una mayor intención de voto para formar gobierno. En la vecina y rica Suiza los populistas ya lo han hecho. El fenómeno se repite en los países escandinavos, una vez vistos como modelos de la Europa progresista, donde se ha aceptado ampliamente la “amenaza cultural” del Islam. Así, la alternativa euroescéptica y nacionalista gobierna en coalición en Finlandia y Noruega, condiciona la acción del gobierno en Dinamarca y pisa los talones al establishment en Suecia.

Pero probablemente los casos más esperpénticos del continente se encuentran en Hungría o Polonia, donde la deriva autoritaria se ha impulsado bajo una islamofobia basada en el conservadurismo étnico por un lado y en el fundamentalismo católico por el otro que no se sustenta en datos. Así, en el primer país el número de inmigrantes no europeos supone el 1,7% de la población mientras que en el segundo es de tan solo el 1%. Eso no ha evitado que el ejecutivo húngaro de Viktor Orbán (presionado por el partido aún más radical Jobbik) y el polaco de Beata Szydlo no hayan acogido ni a un solo refugiado de las cuotas de repartición establecidas con la UE y hayan impulsado medidas de control sobre el poder judicial y los medios que Bruselas ha considerado un “golpe de Estado”. Ante tal panorama, el 2017 puede convertirse en el año en que ese “fascismo” maquillado escaló un peldaño más, informa El Periódico.

La trama de negocios de Trump y su conflicto de intereses

El presidente electo Donald Trump tiene un helicóptero en Escocia. O mejor dicho, tiene un fideicomiso revocable que es dueño del 99% de una compañía de responsabilidad limitada registrada en el estado de Delaware, Estados Unidos, que a su vez posee el 99% de otra compañía de responsabilidad limitada de Delaware que es dueña de una compañía escocesa de responsabilidad limitada que posee otra compañía escocesa que a su vez es la dueña del helicóptero Sikorsky S-76B que lleva la palabra “TRUMP” estampada en letras rojas sobre su fuselaje. A través de todo su espectro de negocios, Trump utiliza una red similar de compañías de responsabilidad limitada y otras entidades para cobijar sus activos, desde bienes raíces hasta un carrusel antiguo en el Central Park de Manhattan, según el análisis que The Wall Street Journal realizó de cientos de páginas de sus presentaciones corporativas y declaraciones de finanzas personales. Por ejemplo, sus intereses en dos aviones y tres helicópteros son manejados por 15 entidades.

El New York Times denuncia el franquisme persistent en el PP

El feixisme inherent i intrínsec del PP i el règim actual com herència directa del franquisme i una transició lampedusiana, denunciades en un article contundent al New York Times: 'No s’han passat comptes, no hi ha hagut cap equivalent de la desnazificació de l'estat'. ‘Els fantasmes que Espanya intenta ignorar’ és un article que avui publica The New York Times de l’escriptor Dan Hancox, col·laborador habitual en mitjans com The Guardian, Newsweek, Vice, entre més, on critica amb molta duresa el pacte de silenci de la transició espanyola, que va amagar, fins a dia d’avui, els milers de víctimes del feixisme, de la dictadura i la monarquia.

Cifuentes, al servicio de la secta nazicatólica

En 2010, Aguirre privatizó parte del servicio con un contrato de seis años que finalizó en febrero y que Cifuentes ha alargado todo 2016 a seis entidades, cinco de ellas de la secta nazicatólica vaticana, tan incompetente como corrupta. La llegada de Cristina Cifuentes a la Comunidad de Madrid no ha frenado la relación entre los Gobiernos franquistas del PP y la secta mafiosa vaticana. Una vinculación que se puede apreciar en los contratos -a golpe de prórrogas a dedo- que se han adjudicado en este 2016 a cinco órdenes católicas para seguir encargándose de un servicio parcialmente privatizado hace ya varios años, lo que aumenta su coste y degrada su calidad: los cuidados paliativos. Y todo mientras se espera la nueva redacción del contrato público que ha caído en el olvido de la Consejería de Sanidad.

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