dijous, 19 de gener de 2017

Anna Vives (Pdcat), o cuando una pija juega con los Servicios Sociales

La reaccionaria concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de la Seu d’Urgell, Anna Vives (Pdecat-CDC), sigue haciendo de las suyas y, lejos de poner manos a la obra en relación a las personas más necesitadas, vuelve a demostrar su insensibilidad e incompetencia al no ser capaz de poder dar soluciones en el ámbito del que es responsable. Tras la mala gestión del Banco de Alimentos, todavía sin resolver, ahora sus siguientes víctimas son los 'sin techo', negándoles poder dormir en condiciones dignas y cálidas durante estos días de frío riguroso, pese al nazicatolicismo fundamentalista proclamado por su partido. El personal del Consorcio de Servicios de Atención a las Personas, ha recibido órdenes directas de Vives y de su directora, la también convergente Dolors Farràs, de no permitir que los mendigos tengan la posibilidad de dormir en alguna pensión o incluso en el mismo albergue municipal. Las directrices son claras: pagar el billete de autobús a estas personas, expulsarlas y que se vayan a Lleida o Barcelona.

Mientras tanto, Vives muestra su lado más frívolo, ocupando la portada de una revista andorrana dedicada básicamente al mundo de la moda y la belleza, en la que asegura sentirse una "enamorada de la Seu". Y es que hasta hace relativamente poco tiempo regentaba una tienda de outlet de primeras marcas en los bajos de un edificio propiedad del alcalde de la localidad, Albert Batalla, en la plaza Pati Palau. Realizaba un horario de funcionario, de 8 a 3 de la tarde en el ayuntamiento, y luego se dedicaba a sus negocios particulares, con un salario público de más de 4.000 euros mensuales que, en principio, requeriría exclusividad. Los exiguos beneficios que la aportaba el establecimiento le obligaron a cerrar. Pero Vives no desfallece y omitiendo una vez más los principios más básicos de la ética política, ahora se encuentra metida en otro negocio situado en la calle Mayor, en pleno centro comercial.

La falta de viviendas sociales, el despotismo hacia las personas más necesitadas o con los propios voluntarios son tan sólo algunos ejemplos de seis años de pésima gestión. La Seu es, en estos momentos, el único municipio catalán que obliga a las personas que reciben algún tipo de ayuda para cubrir sus necesidades básicas, como la alimentación y el pago de facturas de la vivienda como tal la agua o la luz, a trabajar en tareas para la comunidad una hora por cada 15 euros recibidos, bajo la amenaza de retirarles ‘un trozo de pan'. Para Vives esto representa "aumentar el nivel de autoestima y responsabilidad del usuario", informa EL TRIANGLE.

JxSí de la Seu obliga a hacer de 'voluntarios' por las ayudas sociales

El revuelo originado a raíz del escándalo por la mala gestión de la concejala, Anna Vives, del equipo de gobierno del alcalde y diputado de Junts pel Sí, Albert Batalla, al frente del área de los Servicios Sociales a través del Consorcio de atención a las Personas del Alt Urgell (CAPAU), ha creado entre la ciudadanía un gran malestar por su la falta de sensibilidad social, al no saber hacer frente a las graves necesidades que el territorio demanda. Un colectivo de ciudadanos se está planteando ahora una campaña de recogida de firmas para solicitar la dimisión de la teniente de alcalde que, por cierto, cobra un sueldo a dedicación completa de unos 4.000 euros mensuales, por 14 pagas.

La dona d’un alcalde de CDC té impunitat o, també, immunitat

L’auxiliar d’infermeria que va robar i falsificar receptes mèdiques de l’Hospital de la Seu d’Urgell, “indultada” pel també convergent, Albert Batalla, foto amb Puigdemont). El president de la Fundació Sant Hospital de la Seu d’Urgell i alcalde del municipi, Albert Batalla, va pactar amb l’Institut Català de la Salut (ICS) organisme dependent de la Generalitat de Catalunya, l’acomiadament d’una auxiliar d’infermeria del centre per robar i falsificar receptes mèdiques, presumptament, per a ús personal.

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