dilluns, 23 de gener de 2017

Las enfermeras indignadas con Comín por los pasillos llenos

El 'conseller' de Salut de Puigdemont, Antoni Comín, restó trascendencia en una entrevista a que los pacientes hayan de permanecer en una camilla en los pasillos de los servicios de urgencias hospitalarios y consideró que, “en ocasiones, la permanencia en el pasillo responde a la decisión de la enfermera que quiere tener al paciente a la vista”. Esta afirmación ha molestado notablemente a numerosas profesionales de la enfermería y ha motivado que las entidades que las representan expresen su queja. Entre ellas, el sindicato de Enfermería Satse, el Col.legi d'Infermeria de Barcelona y la Federació d’Associacions d’Infermeres de Catalunya (FAPIC).

Comín -que advirtió que expresaba una posición “polémica, pero cierta”- añadió en la citada entrevista que “más de una vez, teniendo plaza en un box de urgencias, la enfermera decide dejar al enfermo, sin familiar acompañante, en el pasillo". "Lo hace por la seguridad de ese enfermo", añadió el responsable de Salut."Desde el punto de vista profesional -dijo Comín-, el pasillo a veces es un espacio asistencial más. Si seguimos hablando de los pasillos como de algo dramático, nos equivocamos. Y no justifico lo injustificable”.

Las profesionales de la enfermería han interpretado esas afirmaciones del responsable de la sanidad pública como un “innecesario ejercicio de demagogia”, un comentario que, entienden, las responsabiliza de mantener a los pacientes en condiciones inadecuadas en los servicios de urgencias. “Nos acusa directamente de tener a los pacientes en los pasillos porque así estamos más tranquilas -dice Satse en un comunicado-, y que es por esa razón que los enfermos pasan 72 horas o más en un pasillo, sin ropa suficiente, sin intimidad y sin la atención debida y merecida". "Esto [estar en un pasillo] se debe a falta de espacio arquitectónico suficiente, a falta de personal y a falta de voluntad política”, añade el sindicato. "Nosotras, las enfermeras -concluye Satse-, no somos las culpables de que en muchos hospitales catalanes los pasillos de urgencias ya sean una parte institucionalizada y no espontánea de permanencia, con su numeración".

La presidenta de la FAPIC, Àngels Sabaté, enfermera del Hospital de Sant Pau y miembro del Consell de la Professió d’Infermeria de la Generalitat, asegura que en los hospitales “hay camas “ pero no existe “la voluntad” de abrirlas. Comín afirmó en la citada entrevista que “no hay ninguna cama cerrada en los hospitales”. “Quiero suponer que, por falta de información, usted cree que las enfermeras, tal vez por capricho, sacamos a los pacientes al pasillo para verlos mejor”, añade la FAPIC. "Las enfermeras -prosigue- no tenemos poder sobre la gestión de las camas y no podríamos decidir que un paciente permanezca en el pasillo para controlarlo mejor. Si esto pasa, es porque los boxes están llenos y no hay más remedio que hacerlo", informa el Periódico.

El sindicato Satse advierte de que la enfermería cada vez asume más carga asistencial con una disponibilidad de personal siempre menguante. "Cada vez somos menos y sufrimos más precariedad laboral -añade-. Estamos cansadas de no poder hacer nuestro trabajo en condiciones adecuadas". Ambos organismos se ofrecen para dialogar con el titular de Salut. "Toda ayuda será buena para que usted haga un buen trabajo en beneficio de la salud de los ciudadanos", advierte Sabaté.

La cirugía privatizada por Mas, un 12% más cara que la pública


El argumentario que utilizó la Conselleria de Salut en la pasada legislatura, bajo la presidencia de Artur Mas, para -en un hecho sin precedentes- incorporar al Sistema Sanitari Integral d’Utilització Pública (SISCAT) cuatro centros privados con finalidad lucrativa, con el compromiso de derivarles cada año importantes porciones de actividad quirúrgica y asistencial, ha resultado no ser cierto.

Sobre el colapso en las urgencias de los hospitales catalanes

¿Por qué están colapsadas las urgencias de los hospitales catalanes? Los trabajadores aseguran que una parte de la saturación se explica por la reducción de personal a raíz de los recortes que ha sufrido el sistema sanitario. Por su lado, los expertos apuntan, además del ajuste presupuestario, a las necesidades complejas de los enfermos crónicos (que cada vez son más en urgencias) y a la infravaloración de la atención primaria.

Catalunya recupera en sanidad un tercio de lo recortado por Mas

El presupuesto previsto por la Conselleria de Salut para el funcionamiento del sistema sanitario público en el 2017 aumenta en 408 millones de euros en relación al del 2016, lo que supondrá revertir en un 35% los recortes, de 1.500 millones, que aplicó en ese departamento el Gobierno de Artur Mas entre los años 2011 y 2014.

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