divendres, 24 de març de 2017

El Sol lleva quince días sin manchas

Un reciente estudio realizado por el Observatorio de Dinámica Solar de la Nasa revela una disminución de la actividad solar. El mismo destaca que el Sol lleva 15 días sin manchas, un fenómeno que no se observaba desde el último mínimo solar, ocurrido en 2010. La falta de manchas sobre el Sol indica que se encuentra de camino hacia el nuevo mínimo, esperado entre 2019 y 2020. Imagen: Situación de la progresión anual del número de manchas solares desde el año 2000, con los valores registrados hasta mayo de 2016 (línea azul) y la predicción de actividad hasta 2019 (línea roja).

Una mancha solar es una zona en la superficie del Sol de temperatura más baja que lo que la rodea, pero caracterizada por una alta intensidad magnética. El Sol tiene un ciclo de 11 años marcado por dos extremos, el máximo y el mínimo.

El Observatorio de Dinámica Solar de la agencia aeroespacial estadounidense en una animación realizada con imágenes del Sol filtrado y en ultravioleta, muestra la baja en la actividad solar.

Para el máximo es típica una intensa actividad solar y una mayor cantidad de manchas. Durante el mínimo solar ocurre lo contrario, el Sol es menos activo y la cantidad de manchas no es significativa. La falta de manchas sobre el Sol indica que se encuentra de camino hacia el nuevo mínimo, esperado entre 2019 y 2020. El último mínimo solar fue registrado en abril de 2010. En las imágenes se aprecia la ausencia de manchas como puntos de referencia que dan la sensación de que la estrella no gira.

¿Una 'mini edad del hielo' para 2030 por la baja actividad solar?

Un nuevo modelo de ciclo solar aplicado desde 2015, tras comprobar los muchos fallos del modelo anterior, está produciendo predicciones precisas sin precedentes de irregularidades dentro del periodo de actividad de once años de nuestra estrella. El modelo se basa en los efectos dinamo en dos capas del Sol, uno cerca de la superficie y otro en profundidad dentro de su zona de convección. Un nuevo cálculo del ciclo solar de nuestra estrella habría desvelado que a partir de 2030 se va a experimentar un decrecimiento de su actividad en hasta un 60%, lo que podría dar lugar a una mini-edad de hielo en la Tierra. La última vez que hubo un fenómeno de estas características fue en 1645, y se registraron temperaturas tan bajas que llegaron a congelar el río Támesis en Londres o el Ebro en España, una Edad de Hielo que acabó a mediados del siglo XIX.
Un nuevo cálculo del modelo del ciclo solar del Sol está prediciendo una serie de irregularidades dentro del periodo de actividad de 11 años de vida de la estrella, y el cual podría determinar que en la tierra existiera una especie de edad de hielo a causa de un decrecimiento del tamaño o la irradiación del Sol, según las predicciones realizadas por la profesora Valentina Zharkova en una reunión de la Real Sociedad Astronómica británica en 2015, según RT.

Según los resultados, el tamaño de nuestra estrella disminuirá hasta un 60% a partir de 2030, lo que para entonces provocaría las condiciones necesarias para la citada miniedad de hielo, similares a la producida en 1645. Durante aquella etapa en 70 años se apreciaron únicamente 50 manchas solares cuando lo normal es que se apreciaran entre 40.000 y 50.000.

"Hemos encontrado componentes de onda magnética que aparecen en pareja, originarios de dos capas diferentes del interior del sol. (...) Durante el ciclo, las ondas fluctúan entre los hemisferios norte y sur del Sol. Combinando ambas ondas juntas y comparándolas con los datos reales para el ciclo solar actual, encontramos que nuestras predicciones mostraron una precisión de 97%", explicó Zharkova, informa Cuatro.

Rayos cósmicos

Los rayos cósmicos, o radiación cósmica (imagen contigua desde 2009 a 2017. Véase el máximo recibido durante el mínimo solar de actividad durante 2010), son partículas subatómicas de alta energía procedentes del espacio exterior, esa energía tan elevada es debida a su gran velocidad, cercana a la velocidad de la luz. Estas se muestran inversamente reflejadas en los gráficos de la actividad Solar. El motivo, es la debilitación de la helioesfera (es el nombre que se le da a la región espacial que se encuentra bajo la influencia del viento solar y su campo magnético que se extiende más allá de la órbita de Plutón) que, cuando la actividad solar disminuye como en la actualidad, deja pasar más cantidad de estas partículas, producidas por una variedad de eventos de extrema magnitud, como agujeros negros devorando materia o explosiones de supernovas. Actualmente está en estudio la relevancia respecto al clima terrestre de estas partículas, como su influencia en el aumento de la nubosidad, informa el GAME.

La radiación cósmica aumenta mientras este ciclo solar finaliza
Durante el año pasado, los monitores de neutrones ubicados alrededor del círculo polar ártico detectaron un aumento de la intensidad de los rayos cósmicos. Las latitudes polares son un buen lugar para hacer estas mediciones, porque allí están los “embudos” del campo magnético de la Tierra y se concentra gran parte de la radiación cósmica. Resulta que los polos de la Tierra no son el único lugar donde los rayos cósmicos se intensifican.

El interés económico en el mito de la influencia antropogénica sobre el cambio climático silencia las pruebas que lo refutan
Henrik Svensmark y Nir J. Shaviv (Cosmic Rays and Climate), demostraron ya hace dos años que, además de la demostrada influencia de la actividad solar sobre el clima, la radiación cósmica es a la vez la principal causa en el comportamineto solar y en las variaciones climáticas terrestres.

La radiación cósmica determina el clima, no la influencia antropogénica
El calentamiento global está en boca de todos. Pero, ¿seguro que está causado por los gases de efecto invernadero? Hay muchos científicos que lo niegan, argumentando que el origen del cambio climático es la radiación cósmica. Son sobre todo el Sol y la radiación cósmica, procedente de la explosión de estrellas en nuestra galaxia, los factores que más influyen sobre el clima en la tierra.

28 jun 2016: El Sol se queda 'en blanco': ¿Qué está ocurriendo?
El actual ciclo 24 de actividad solar muestra dos periodos en los que la estrella se ha quedado sin manchas en su superficie. Por segunda vez en menos de un mes la superficie del Sol se ha quedado 'en blanco'.

Ondas gravitacionales expulsan un agujero negro del centro de una galaxia
La agencia espacial de Estados Unidos, la NASA, indicó hoy que sospecha que un agujero negro supermasivo fue expulsado del centro de una galaxia distante por el poder de las ondas gravitacionales. Aunque hay otros agujeros negros que se cree que también han sido expulsados, no se ha confirmado ningún otro hasta ahora, añade la NASA.

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