dimecres, 12 d’abril de 2017

Brasil: Bajo investigación ocho ministros de Temer

La crisis de corrupción política en Brasil ha sufrido este martes otro súbito agravamiento y ha colocado en una situación muy delicada al Gobierno que hace nueve meses destituyó a la anterior presidenta, Dilma Rousseff. La trama de corrupción sistémica revelada por la Operación Lava Jato ha llevado al Supremo Tribunal Federal (STF) a ordenar la apertura de investigación a ocho ministros del Ejecutivo del actual presidente, Michel Temer (foto), así como a los presidentes de las dos Cámaras y a tres gobernadores de Estados. De las salpicaduras de la Lava Jato no se libra ninguno de los grandes partidos del país, a derecha e izquierda, ni prácticamente ninguna de las personalidades que han protagonizado la política brasileña desde hace dos décadas, incluidos los tres anteriores presidentes del país: la propia Rousseff, Lula da Silva y Fernando Henrique Cardoso, aunque estos,de momento, no figuran entre los que investigará el STF.

Las peticiones de investigación del magistrado del STF Edson Fachín, encargado del caso, son consecuencia de la llamada delação do fim do mundo, las confesiones premiadas de los principales ejecutivos de Odebrecht, una de las mayores constructoras del país y de toda América Latina. Las confesiones, que revelaron cómo Odebrecht sobornó durante años a los principales partidos y a sus más destacados dirigentes, habían llevado a la fiscalía general de la República a solicitar la apertura de las investigaciones. Y el Supremo ha aceptado la parte sustancial de sus peticiones.

La lista de los investigados toca de lleno al Gobierno de centro derecha de Temer, formado tras el impeachment a la izquierdista Rousseff y que poco a poco se ha visto en una situación cada vez más comprometida por las acusaciones de corrupción. En esa lista, adelantada por el diario O Estado de S. Paulo, figuran ocho miembros del Ejecutivo, comenzando por el principal de ellos, Eliseu Padilha, responsable de la Casa Civil. También va a ser indagado el titular de Exteriores, Aloysio Nunes, quien, al igual que el de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Wellington Moreira Franco, lleva apenas unas semanas en su cargo. La relación la completan los responsables de Ciencia y Tecnología, Ciudades, Industria, Agricultura e Integración Nacional. En sus nueve meses en el poder, Temer -antes vicepresidente con Rousseff, a quien abandonó para apoyar el impeachment- ya ha perdido a siete ministros, en la mayoría de los casos por causas relacionadas con la corrupción.

El golpe asestado por el Supremo se cobra también una larga lista de víctimas en el Congreso (42 diputados) y el Senado (29 miembros de esa Cámara, un tercio del total). Y ahí ninguno de los grandes partidos se libra. Están, por ejemplo, los presidentes de las dos principales fuerzas políticas que sostienen al Gobierno, Romero Jucá, líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la formación del presidente Temer, y Aécio Neves, del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB). Al mismo tiempo, la investigación alcanza a los presidentes de las dos Cámaras.

La oposición, encabezada por el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), que gobernó durante 13 años hasta el impeachment, no sale mucho mejor parada. Los dos anteriores presidentes de la República, Luiz Ignacio Lula da Silva y Rousseff, ambos del PT, no integran la lista, pero la fiscalía también ha pedido investigarlos. Como ninguno de los dos es miembro de las Cámaras, no disponen de foro privilegiado y la decisión de someterlos a indagación corresponde a instancias judiciales inferiores al Supremo. En la misma situación se encuentra Fernando Henrique Cardoso, del PSDB, presidente entre 1995 y 2003, que también fue incluido por la fiscalía general como una de las personas susceptibles de ser investigada.

En la relación de las diligencias que abrirá el Supremo se encuentran nueve diputados o senadores del PT, entre ellos nombres muy destacados del partido. Lula, además, tiene pendientes otras cinco causas judiciales. Una de ellas, también parte de la Operación Lava Jato, le llevará a declarar como imputado, el próximo 3 de mayo, ante el juez Sergio Moro, el hombre que empezó a tirar del hilo de la corrupción, alrededor de contratos con la petrolera pública Petrobras, hasta provocar el tsunami que tiene en jaque a todo el sistema político brasileño.

Entre los que van a ser investigados por el Supremo ni siquiera falta otro expresidente de la República, Fernando Collor de Melo, destituido en 1986 por acusaciones de corrupción de las que luego fue absuelto. Tres décadas después, con un escaño en el Senado, Collor vuelve a estar bajo sospecha.

El propio Temer esquiva los daños directos, aunque más por la protección jurídica que le otorga su puesto que por la ausencia de acusaciones contra él. Exejecutivos de Odebrecht también le han implicado en la percepción de dinero negro para financiar campañas electorales del PMDB cuando era vicepresidente con Rousseff. Pero la Constitución del país impide juzgar a un jefe del Estado por actos cometidos antes del ejercicio de su cargo. Temer, sin embargo, se enfrenta otra amenaza inmediata: un magistrado del Tribunal Superior Electoral (TSE) pretende solicitar su destitución tras hallar indicios de que la campaña que protagonizaron él y su entonces aliada Rousseff, en 2014, se pagó, cómo no, con dinero ilícito, informa El País.

La trama corrupta Odebrecht blanqueó en España 26 millones en sobornos

El presunto cerebro financiero del mayor escándalo de corrupción de la historia de América, Rodrigo Tacla Durán, utilizó una empresa de Pontevedra para lavar las comisiones que recibieron decenas de dirigentes corruptos. Una dirección, un empleado y una mercantil es todo lo que necesitó la red de Odebrecht, el gigante brasileño de la obra pública, para ocultar 26 millones de euros en sobornos para funcionarios y políticos de América. El dinero llegaba a Galicia desde el otro lado del Atlántico y, tras un breve paso por esta compañía, que había permanecido oculta hasta ahora, salía hacia empresas 'offshore' y cuentas bancarias alojadas en los principales paraísos fiscales del mundo.

Brasil: 15 años de cárcel para el impulsor de la destitución de Rousseff

Eduardo Cunha, impulsor de la destitución de la ex presidenta Dilma Roussseff por supuesta corrupción, fue condenado ayer, jueves 30 de marzo, por estar implicado en la operación de corrupción "Lava Jato” a 15 años de cárcel. El juez a cargo de la operación que investiga la trama corrupta en la petrolera estatal Petrobras, Sérgio Moro, declaró a Cuhna culpable de los cargos de corrupción pasiva, blanqueo de dinero y deposito fraudulento de capitales en el extranjero.

Pujol Jr. evade 14 millones en plena investigación judicial

La Policía Judicial ha vuelto a la carga contra la familia Pujol tras el escándalo del pendrive. Ha entregado al juez José de la Mata un nuevo informe en el que acusa al hijo mayor del ex presidente catalán, Jordi Pujol Ferrusola, de «sustraer capitales a la acción de la Justicia» por importe de más de 14 millones de euros desde que comenzó la investigación judicial contra el clan catalán en 2012.

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