dimarts, 18 d’abril de 2017

El Dortmund, la FIFA y el atentado que benefició al Estado-casino

El escándalo del Eldense ha puesto de nuevo el foco de atención en el amaño de partidos, una práctica tan extendida que los organismos que tratan de combatirla advierten de que el 'match fixing' (como se denomina en inglés) es ya la mayor amenaza a la que se enfrenta el deporte en este siglo. Cuando el 80% de las apuestas deportivas que se llevan a cabo a nivel mundial son ilegales y cuando la FIFA o el COI son y han sido un chollo para conocidos mafiosos de origen conocido y corrupto comportamiento hasta su expulsión -como el caso Samaranch entre muchos-, cabe preguntarse qué hay detrás del atentado que supuso que un partido de un país dedicado a la mafia, el blanqueo de capitales y el juego, como es Mónaco, venciera a un equipo que le sobrepasaba en todo como el Borussia, con las consecuentes ganancias millonarias para los apostadores contra toda probabilidad sin la ayuda de los oportunos 'terroristas' y la FIFA. Dortmund-Mónaco: ¿Debía jugarse tras el atentado?

Las apuestas ilegales existen desde que se inventó el deporte, pero la globalización de las casas de juego a través de Internet ha convertido el fraude en norma. Mafias y organizaciones criminales han encontrado el paraíso fiscal perfecto para blanquear el dinero procedente de sus actividades delictivas, con Asia como mercado principal desde el que operar. El tenis y el cricket también sufren la lacra del match fixing, el fútbol es el deporte al que más se apuesta del mundo y es, por tanto, el primero en número de partidos sospechosos. Según la Asociación Europea de Seguridad Deportiva, un 48% de los encuentros de fútbol son sospechosos de amaño, frente al 40% de los partidos de tenis. El limbo regulatorio del sector, la dificultad de que autoridades, organismos internacionales y federaciones trabajen juntos y la ingente cantidad de dinero que mueven las competiciones deportivas han convertido a las apuestas ilegales en un mal endémico difícil de erradicar.

El Centro Internacional para la Seguridad del Deporte (ICSS), organización sin ánimo de lucro financiada con fondos de Catar y presidida por el ex militar Muhammed Hanzab, estima que el 80% de las apuestas deportivas que se llevan a cabo en el mundo son ilegales. Según este organismo, de los 500.000 millones de euros que mueve el sector del juego al año, solo 100.000 millones estarían dentro del marco legal. Asia es el principal mercado de apuestas ilegales del mundo. El vacío legal que impera en la mayoría de los países de la región ha atraído a mafias y organizaciones criminales, que han encontrado una forma mucho más rentable para blanquear dinero que cualquier paraíso fiscal o sociedad off-shore.

El 80% de las apuestas deportivas que se llevan a cabo a nivel mundial son ilegales


Las apuestas ilegales permiten al crimen organizado un retorno de hasta el 95% del dinero que ganan con sus labores delictivas. Una rentabilidad muy superior a la que obtendrían blanqueando su dinero en paraísos fiscales o a través de sociedades off-shore, método empleado tradicionalmente por las mafias, que permite recuperar un 60% de lo invertido. Chris Eaton, exresponsable de seguridad de la FIFA y director de integridad deportiva del ICSS, advierte de que el match fixing, es "la mayor amenaza para el deporte como lo conocemos hoy en día". Una lacra más peligrosa incluso que el dopaje, ya que como explica Jacques Rouge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), "el dopaje afecta a un atleta individual, pero el amaño de partidos afecta a toda la competición".

Aunque en la Unión Europea las normas son más severas que en otros países de Asia y Latinoamérica, las apuestas ilegales también imperan en el Viejo Continente. El último ejemplo lo encontramos en la Segunda División B española. En una competición semiprofesional como esta es donde las mafias encuentran un caldo de cultivo perfecto para el amaño de partidos: futbolistas muy jóvenes con sueldos bajos a los que se puede sobornar más fácilmente. Se trata, además, de partidos que no llaman la atención y pasan desapercibidos, por lo que, a priori, resulta más sencillo manipular el resultado.

Federbet es el organismo europeo de casas de apuestas, clubes y ligas que se encarga de vigilar movimientos anómalos en las apuestas deportivas. Asegura que la 3ª División española de fútbol es una de las competiciones con más amaños del mundo. Según esta organización, las categorías semiprofesionales (2ªB y 3ª) y el fútbol femenino son el escenario perfecto para el amaño.

En un informe sobre la temporada 2015-2016, Federbet denunciaba la "casi total pasividad de las instituciones deportivas", aunque valoraba positivamente el paso al frente dado por La Liga "que ha tomado medias para vigilar los partidos de 3ª, respondiendo a la pasividad de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF)". Un año después la organización que preside Ángel María Villar y de la que depende la Segunda B sigue mirando para otro lado. Antes de que el escándalo del 12-0 del F. C. Barcelona B al Eldense saltara a las páginas de los periódicos, los sistemas de vigilancia de la UEFA detectaron otro arreglo "evidente" en el Atlético Baleares-Eldense del 5 de marzo y dieron parte a las autoridades españolas. La RFEF hizo caso omiso. Dos semanas después el nuevo fraude cometido por varios jugadores del equipo alicantino acababa con las bochornosas imágenes de los futbolistas Nico Cháfer y Maiki Fernandez, y del entrenador, Juan Ruíz, entrando esposados a prestar declaración.

Aunque el tenis y el cricket también sufren la lacra del match fixing, el fútbol es el deporte al que más se apuesta del mundo y es, por tanto, el primero en número de partidos sospechosos. Según la Asociación Europea de Seguridad Deportiva, un 48% de los encuentros de fútbol son sospechosos de amaño, frente al 40% de los partidos de tenis, segunda modalidad deportiva donde más fraudes se comenten. La globalización de las apuestas ilegales ha obligado a los principales órganos rectores del fútbol mundial, la FIFA y la UEFA, a tomar cartas en el asunto. De cara a la galería, claro.

La primera cuenta con un sistema de alerta temprana que le permite identificar cambios inusuales en los mercados de apuestas, tal y como sucedió con el Eldense. Cuando un partido de 2ºB, que pasa desapercibido para el gran público, registra un repunte inesperado e inexplicable de apuestas, o cuando las cantidades de dinero apostadas superan con creces la media habitual, salta una alerta y la FIFA tiene constancia de que ese encuentro es sospechoso de haber sido amañado. Pero sobre las apuestas del Dortmund-Mónaco, nada ha dicho. Y debería.

El organismo que preside Gianni Infantino también trabaja con la Interpol en un proyecto que pretende formar y prevenir a los actores principales de los amaños, es decir, a jugadores y entrenadores. Además, a principios de febrero anunció un acuerdo con la compañía suiza Sport Radar, que fue precisamente la que detectó el amaño del Eldense en su partido frente al Atlético Baleares. La UEFA, por su parte, también colabora con la Interpol, dispone de un sistema informático de detención de fraude en las apuestas y analiza al año más de 32.000 encuentros europeos en los mercados de apuestas de Asia y Europa.

El amaño de partidos es una pandemia difícil de combatir que socava la integridad y credibilidad del deporte como fenómeno de masas. Frenar las apuestas ilegales requiere medidas de consenso global y una colaboración inmediata entre autoridades, federaciones y organismos, que ahora mismo resulta impensable. La amenaza del match fixing exige que las principales instituciones que dirigen el mundo del deporte hagan un ejercicio de responsabilidad y fomenten la transparencia para frenar a las mafias y garantizar a los aficionados una competición limpia, informa Expansión.

Dortmund-Mónaco: ¿Debía jugarse tras el atentado?

Menos de 24 horas después de que tres bombas estallaran al paso del bus del Borussia Dortmund, los jugadores del equipo alemán debieron entrar a la cancha para cumplir con el partido válido por la Champions League. Perdieron 2-3 y se vieron desconcentrados. ¿Realmente el show debe continuar en todas las circunstancias?, se pregunta hoy tímidamente la prensa alemana ante unos hechos que apestan más a mafia que a terrorismo.

Un mensaje anónimo cuyo autor (o autores) se atribuye(n) el atentado contra el equipo de fútbol Borussia Dortmund cita a Adolf Hitler, despotrica contra la política de asilo de Merkel y crea más confusión en un caso que apesta cada día que pasa a incompetencia de los servicios de seguridad alemanes y a absurdos elementos que ahora algunos pretenden ligar tanto a nazis, que de amantes del fútbol de masas pasarían a atacar a los suyos a favor del principado de mafiosos de Mónaco tan olímpicamente, y aún a descabellados elementos de una supuesta "extrema izquierda" no explicitados por nadie más que por la prensa al servicio de Merkel.

Un nuevo comunicado ha salido a la luz en Alemania, esta vez de la extrema derecha nazi, atribuyéndose el ataque al plantel del Borussia Dortmund del martes pasado, confirma la fiscalía de la ciudad de Karslruhe. La nota fue enviada el jueves por la noche al diario berlinés "Tagesspeigel" y su autenticidad es analizada ahora por la fiscalía. De acuerdo con el "Tagesspeigel", el autor anónimo se refiere en el escrito a Adolf Hitler, despotrica contra el multiculturalismo y amenaza con más ataques.

De acuerdo con fuentes de seguridad, se critica expresamente en el escrito la política de asilo y refugiados de la canciller alemana, Angela Merkel. Además añade que el 22 de abril "correrá sangre colorida". Los círculos de seguridad creen que la amenaza está dirigida a los manifestantes de izquierda que organizaron para ese día una contramarcha en Colonia a la convención partidaria de la populista de derecha Alternativa para Alemania (AfD).

El último martes, tres artefactos explosivos estallaron al paso del autobús que llevaba al plantel del Dortmund al estadio para disputar la ida de cuartos de final de la Liga de Campeones del fútbol europeo con el Mónaco. El partido fue aplazado y se jugó el miércoles, con una victoria de 3-2 del conjunto francés.

En el ataque resultaron heridos el jugador español Marc Bartra, defensa del Dortmund, y un escolta policial. El "Tagesspiegel" asegura que círculos de seguridad afirmaron que hay que tomarse en serio todo "dado que no tenemos ninguna pista sobre el atacante de Dortmund". Poco después del ataque aparecieron en el lugar tres comunicados con referencias islamistas que se atribuían la acción. Sin embargo, hay dudas de que esos comunicados sean realmente obra de islamistas, sumado a que el único detenido ha sido puesto en libertad tras comprobarse que no tenía relación alguna con el atentado, informan DW, CT (dpa, Tagespiegel).

El detenido por el ataque al Dortmund es un iraquí de 25 años

El detenido bajo sospecha de haber perpetrado un atentado explosivo contra el Borussia de Dortmund es un joven iraquí de 25 años, de Wuppertal, cercana a Dortmund. Medios germanos señalan que el detenido pertenece a círculos fundamentalistas islámicos de la región al igual que el segundo sospechoso, un alemán de 28 años de la localidad de Fröndeberg, también cercana a Dortmund. Ambos están bajo sospecha de simpatizar con la milicia terrorista Estado Islámico (Daesh). Las viviendas de ambos fueron registradas por la Policía.

Rato facturó 83 millones a empresas privatizadas

Dos años después de la detención del exvicepresidente del Gobierno del PP y responsable del FMI, ha llegado al juzgado un informe de los peritos de la Guardia Civil según el cual Rodrigo Rato blanqueó dinero procedente de paraísos fiscales cuando ocupaba estos cargos. También afirman que diferentes sociedades del exlíder del PP y su familia facturaron 83 millones por gestiones publicitarias a casi todas las empresas privatizadas por el PP mientras Rato era responsable de Economía don el gobirno del genocida y corrupto Aznar.

Fillon y Mélenchon se acercan aún más a Le Pen y Macron en un nuevo sondeo

El candidato de la derecha nazicatólica y corrupta a las elecciones presidenciales francesas, François Fillon (izda. foto), y el de la izquierda Jean-Luc Mélenchon -el único sin antecedentes de corrupción, a la der. de la foto- se acercan todavía más en intención de voto a los dos favoritos de la oligarquía francesa y sus medios de propaganda para calificarse a la segunda vuelta, la fascista Marine Le Pen y el sionista a sueldo de los Rothschild Emmanuel Macron que se vende como social-liberal, un oximorón indigerible típico de la propaganda neoliberal.

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