dimecres, 31 de maig de 2017

“La inclusión de la Regla Verde en la Constitución se ha convertido en una necesidad”

La ausencia de un candidato de los Verdes en las elecciones presidenciales francesas ha permitido a la Francia Insumisa (FI) ganar una vuelta de ventaja sobre sus adversarios, apostando por un programa ecosocialista. Agrónomo y doctor en ciencias económicas, Philippe Assens es un activista contra los transgénicos y defensor de la naturaleza como un bien común de la humanidad. Su compromiso con la “Regla Verde” lo ha llevado a presentarse como candidato de la FI en las elecciones legislativas de los próximos 11 y 18 de junio. En esta entrevista nos enseña más sobre las propuestas del ecosocialismo.

ALEX ANFRUNS: Usted ha financiado el material de su campaña con un acto simbólico: la venta de semillas de judías verdes. ¿Qué idea quería mostrar?

La idea general de este acto simbólico es denunciar la privatización de lo vivo, a través de la del genoma, por un puñado de multinacionales entre las que Monsanto es la líder. En pocos años, estas empresas han logrado monopolizar una facturación anual de 50.000 millones de euros en un mercado potencial de 250.000 millones. Este es el mayor atraco de un bien común de la humanidad, ya que las semillas fueron seleccionadas durante miles de años por generaciones de agricultores que, hasta entonces, reproducían o intercambiaban libremente las semillas.

Además, las semillas orgánicas insumisas que propongo tienen propiedades estables en el tiempo, contrariamente a los híbridos comercializados por estas empresas, que degeneran si se resiembran después de la cosecha. Por esta razón, también se trata de luchar contra una pérdida continua de biodiversidad y, contrariamente a lo que se dice por estas empresas, de la productividad global de la agricultura mundial. El mensaje central es que lo vivo no es una mercancía y que el genoma debe seguir siendo un bien común.

Por otro lado, he elegido las semillas de judías verdes pues me parece esencial también promover un régimen alimenticio basado más en el consumo de proteínas vegetales en lugar de fomentar la producción de carne, especialmente en las granjas industriales monstruosas, perjudiciales para el medio ambiente y terribles para la condición animal. En fin, este método participativo de financiación también simboliza la independencia necesaria de una política frente a los grupos de presión financieros e industriales.

En un mundo donde las corporaciones multinacionales reinan sin competencia, su discurso parece particularmente audaz, ¿qué acogida ha tenido?

Jean-Luc Mélenchon se ha comprometido durante su discurso de fundación del 18 de marzo 2017 en la Plaza de la Bastilla, a incluir el principio de “lo vivo es un bien común” en la constitución de la Sexta República. Si este fuera el caso, sería un acontecimiento importante a nivel mundial. De hecho, si Francia proclamara que “lo vivo no es una mercancía”, podría tener espontáneamente un movimiento global de las organizaciones campesinas solicitando también la inclusión de este principio en la Carta de la ONU, lo que podría cambiar concretamente lo cotidiano y el futuro de miles de millones de agricultores en todo el mundo.

En Francia, obnubilados con las pequeñas historias de los partidos políticos en la elección presidencial, los medios de comunicación no han transmitido esta gran innovación, casi tan importante como la declaración de los derechos humanos.

Precisamente, ¿puede explicarnos en qué consiste la regla verde?

Es una regla de sentido común que consiste en “no tomar a la tierra más de lo que ella no es capaz de regenerar”. Como agrónomo, esta norma representa para mí la competencia básica de la agricultura y, por lo tanto, de toda actividad humana: de hecho, si no es capaz de reproducir la fertilidad de la tierra, la sociedad industrial conduce al conjunto de la humanidad a su pérdida.

Con la “regla verde” y el principio de la ‘no-privatización de lo vivo’ el programa en del Futuro en Común realizado por el movimiento participativo ‘La Francia Insumisa” representa una nueva forma de considerar al hombre en su entorno: además de tener derechos, el ser humano tienen el deber de cuidar el planeta que le permite vivir. Se trata de la base del ecosocialismo que se impondrá progresivamente como la forma moderna de la izquierda tradicional.

En el contexto de la urgencia climática, la inclusión de esta norma en la Constitución se ha convertido en una necesidad porque el libre juego del mercado conduce inevitablemente al agotamiento de los recursos naturales, a expensas de la mayoría, especialmente de los más pobres y más frágiles.

La modernización de la agricultura ha tenido un fuerte impacto en la sociedad, entrañando una ruptura bastante brutal entre las generaciones. Este modelo ¿es compatible con el desarrollo sostenible?

Además de la reproducción de la fertilidad del suelo, la reproducción de la fuerza de trabajo es un criterio básico de los patrones de desarrollo sostenible. Sin embargo, la modernización agrícola, que podemos resumir con la inserción de la agricultura por primera vez en la economía industrial y hoy en día en la economía de mercado, no asegura ni la una ni la otra. Además, con la ruptura generacional, estas son habilidades y conocimientos que desaparecen de forma irreversible.

Desde la década de 1960, una idea falsa ha sido impuesta por el capitalismo, que la modernización técnica era neutral en las relaciones sociales. Pero este no es el caso. La industrialización de la agricultura ha generado nuevas relaciones entre lo rural y lo urbano y ha transformado así el conjunto de las referencias socioculturales y de la organización del trabajo. Ahora, el liberalismo completa esta transformación desarrollando una sociedad basada en el productivismo y el consumismo, lo que daña la salud de los consumidores, destruye puestos de trabajo y localiza la producción en las zonas de mayor pobreza.

¿En qué se apoya esta idea?

Esta idea errónea se basa inicialmente en un discurso engañoso de los promotores del capitalismo industrial: si es cierto que la mecanización ha aumentado de manera espectacular la eficiencia del trabajo agrícola y disminuido su penalidad, la mayor parte del aumento de la productividad se debe en realidad a la puesta en producción de un tercio de la superficie agrícola que anteriormente estaban reservadas para la alimentación del ganado utilizado para la tracción animal.

Los liberales nos engañan haciéndonos creer de que el crecimiento de la producción se debe principalmente a la eficacia del cóctel “mecanización – productos fitosanitarios químicos – liberalización de los mercados”.

La pérdida del empleo agrícola no es una fatalidad, basta justo por eso para denunciar los discursos falaces y poner las cosas en el orden correcto. Automáticamente todo irá mejor para los productores y consumidores con el desarrollo de la agro-ecología y circuitos cortos: por lo tanto está esencialmente en el comienzo de una cuestión política.

Usted se presenta como candidato a las legislativas en la circunscripción 3ª de los Pirineos Orientales. Este departamento está experimentando una alta tasa de desempleo. Una gran cantidad de jóvenes se ven obligados a buscar trabajo en otros lugares. ¿Qué futuro hay para aquellas y aquellos que están en el paro?

No hay una solución milagrosa y, en materia de empleo, conviene ser prudente y modesto. Sin embargo, creo que nuestro departamento tiene fuerzas considerables para convertirse en un líder territorial en la nueva economía que se anuncia. Para poner en práctica esta nueva economía se requiere en primer lugar definir una estrategia de desarrollo económico, después una política de inversión planificada y el desarrollo de las competencias de las jóvenes generaciones a través de una formación inicial y permanente.

Por otro lado, todavía hay una fuerte pertenencia cultural a la identidad “catalana”, alimentada por el dinamismo de Barcelona y Girona. Pero mientras este activo podría ser beneficioso para relocalizar la producción y el consumo, esta calidad –que nos envidian muchos territorios– no se valora.

Entonces, ¿qué es lo que bloquea?

El problema es que la falta de liderazgo político y el déficit de inteligencia económica en el territorio no permite la emergencia de esta dinámica. Así, lo primero que hay que hacer para un futuro en común en este departamento es renovar rápidamente la casta política y tecnocrática que anquilosa el territorio por los comportamientos de clanes contrarios a la innovación.

Traducido por Carles Acózar para Investig’Action

Este artículo también está disponible en: Francés

Trump: la política alemana es "muy mala" para EEUU
El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró hoy que la política comercial y militar de Alemania es "muy mala" para su país y advirtió de que "esto va a cambiar". "Tenemos un déficit comercial ENORME con Alemania, además de que ellos pagan MUCHO MENOS de lo que deberían en OTAN y gasto militar. Muy malo para EEUU. Esto va a cambiar", escribió Trump en Twitter.

Venezuela: Goldman Sachs compra 2.800 M de $ en bonos a Pdvsa
El Grupo Goldman Sachs Inc. compró aproximadamente 2.800 millones de dólares en bonos de Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa) que habían estado en el poder del Banco Central de Venezuela (BCV), informan fuentes relacionadas con la operación a The Wall Street Journal (WSJ). La operación ofrece un respiro a la economía venezolana con unos 865 millones de dólares, en el marco de un situación política crítica debido a las protestas violentas convocadas por la oposición financiada por EEUU, que han dejado más de 50 víctimas mortales y más de mil heridos.

Luxemburgo evadió millones en impuestos de países de la UE
Luxemburgo -cuyo exprimer ministro y mafioso fascista J.C. Juncker es el amo de la UE sin haber sido votado- permitió desde 2005 evadir 317 millones de euros en impuestos que deberían haber recaudado otros diez países europeos, según un informe publicado hoy por el grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada