dilluns, 15 de maig de 2017

No hallan la fortuna robada y oculta por Matas (PP)

La fiscalía anticorrupción pidió el archivo del caso Palacete, el incremento injustificado del patrimonio del expresident del Govern Jaume Matas, porque las tres condenas que pesan sobre éste no bastan para sostener una acusación por blanqueo de capitales, dada la imposibilidad de demostrar que los millones en dinero negro, o a través de testaferros, manejados por Matas tienen su origen en cohechos o fraudes fiscales. Anticorrupción admite que las arduas pesquisas realizadas desde 2008 hasta la actualidad no han permitido descubrir el patrimonio oculto de Matas en España o el extranjero, una fortuna en negro de cuya existencia no se duda.

El exfiscal anticorrupción Pedro Horrach, en una de sus últimas actuaciones en el cargo, emitió un informe jurídico de varios folios para resumir las sospechas que existen sobre el desmesurado incremento patrimonial de Matas entre 2003 y 2007 y la imposibilidad técnica de imputarle blanqueo de capitales, el único delito por el que se le investigó durante años en la pieza separada 24 del caso Palma Arena. Esta causa fue archivada hace unos días por el juez José Castro, dado que ni anticorrupción ni la acusación particular en nombre del Govern formulan cargos, pero podría reabrirse si aparecen nuevas pruebas.

Horrach destaca como indicios de que el también exministro de Medio Ambiente con José María Aznar acumuló en unos pocos años un patrimonio no proporcional a sus ingresos o los de su esposa los tres inmuebles que Matas ha usado. Solo uno de ellos, el bautizado como el palacete de Sant Felio 8 de Palma, estaba a nombre del expresident del PP de Balears. Los otros dos, el doble apartamento de la Colònia de Sant Jordi y la casa donde Matas vive desde hace años en la calle Don Ramón de la Cruz 105 de Madrid, están registrados como pertenecientes a otros tantos presuntos testaferros: la madre del expresident (ya fallecida) y Bartolomé Reus, exconseller de Turismo y amigo del principal investigado en este caso).

El exfiscal está convencido de que los dos inmuebles en la Colònia de Sant Jordi y el barrio de Salamanca de Madrid pertenecen a Matas, pero ese dato en sí solo no basta para mantener una acusación de blanqueo. "La utilización de terceros (Reus y la madre de Matas) para realizar operaciones mercantiles, si bien es un dato relevante, no constituye un indicio suficiente en el presente caso, ya que se constituyeron hipotecas sobre los bienes inmuebles reseñados ( en la Còlonia y Madrid), sin que haya podido constatarse que las cuotas mensuales hipotecarias abonadas por esos terceros hayan venido precedidas o simultaneadas de traspaso de fondos opacos entre los intervinientes", dice Horrach. Los investigadores han rastreado las cuentas corrientes de Matas y sus familiares y las de Bartolomé Reus y no han hallado rastro de esos flujos de dinero.

La jurisprudencia exige para que haya delito de blanqueo un incremento patrimonial inusual y/0 manejo de dinero negro; una inexistencia de negocios lícitos que justifiquen esa fortuna y un delito precedente que haya originado ese dinero negro, aunque ese delito no esté acreditado en sentencia firme. Horrach destaca que Jaume Matas ha sido condenado en tres ocasiones: por los cohechos que recibió su esposa Maite Areal del hotelero Miquel Ramis, dueño del Valparaíso; el tráfico de influencias en favor de Antonio Alemany, que escribía los discursos al president; y por el caso Nóos, por desviar fondos públicos en favor de Iñaki Urdangarin y Diego Torres.

Analizadas esas tres condenas no bastan porque en el cohecho el dinero cobrado por Matas no era negro y era escaso (42.000 euros) para todo su patrimonio y en los otros dos casos los que se beneficiaron de los delitos fueron terceros. El exfiscal también reconoce que no se ha probado que Matas haya cobrado sobornos de obras públicas o haya cometido delitos fiscales, informa Diario de Mallorca.

El que fue presidente de Baleares y ministro con Aznar, y su familia ingresaron 1,5 millones de euros en cinco años. En ese mismo periodo, gastaron casi el doble. Jaume Matas y su esposa emplearon esa fortuna, de procedencia desconocida, para viajar, comprar relojes de oro y brillantes, vino de 550 euros la botella, televisores de lujo, obras de arte y en reformar su palacete. Matas, ahora condenado por corrupción y pendiente del juicio por el ‘caso Urdangarin’, vivía así antes de que la Guardia Civil llamara a su puerta.

La etiqueta hizo innecesario que los guardias civiles identificaran el vino. Era Vega Sicilia Único, uno de los caldos más exclusivos de España. Y de 1989, un lujo de 550 euros la botella. El exministro y expresidente de Baleares, Jaume Matas –que ganaba un sueldo de 70.000 euros al año–, guardaba en la bodega de su palacete (compuesta por 400 vinos) 80 botellas de esta prestigiosa marca. En aquellas fechas, febrero de 2009, los agentes de la Guardia Civil confirmaron que la familia Matas gastó en cuatro años casi 100.000 euros en relojes y joyas pagados en metálico, 108.977 euros más en obras de arte, 334.000 euros en muebles para su nueva casa (solo en televisores, 38.000 euros) y 1,3 millones de euros más en la reforma del palacete, informa Interviú.

Se reabre el caso Turisme Jove contra Matas por malversación y prevaricación
La sección 2ª de la Audiencia de Palma ha ordenado reabrir el caso Turisme Jove para el expresident del Govern del PP Jaume Matas, acusado en este sumario de prevaricación y desvío de fondos públicos. El juzgado de instrucción 5 de Palma dictó hace unos meses el auto de fin de instrucción de este caso y conminó al Govern y a la fiscalía anticorrupción a que formularan sus escritos de acusación.

El TS pide agravar la pena a Iñaki Urdangarin
La Fiscalía del Tribunal Supremo tiene ya en su poder informes internos que analizan la sentencia del caso Nóos y aconsejan presentar un recurso que endurezca considerablemente la condena al exduque Iñaki Urdangarin y que se multiplique por diez su responsabilidad civil. Los fiscales del TS proponen elevar la multa hasta el total del dinero público que recibió fraudulentamente, 6,2 millones de euros, frente a los 512.553 euros a los que fue condenado.

«Para trabajar en Emarsa tenía que afiliarme al PP y ser discreto»
El ex director financiero de Emarsa Enrique Arnal ha asegurado hoy que el expresidente de esta empresa pública Enrique Crespo "quería que todos los directivos fuesen única y exclusivamente del PP" y que si quería trabajar en esta firma tenía que afiliarse o "seguir las directrices del partido".

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