diumenge, 7 de maig de 2017

Una monja daba niños sordos a curas violadores

Esposada y con chaleco antibalas apareció la monja católica japonesa Kosaka Kumiko en su traslado a los tribunales argentinos. La religiosa está acusada de encubrir a los sacerdotes que, durante años, abusaron sexualmente de los niños sordos que tenían a su cuidado en el Instituto Provolo de Mendoza, en Argentina. “Soy inocente. No sabía de los abusos. Soy una persona buena que he entregado mi vida a Dios”, ha asegurado la monja en su declaración testimonial. Para la Justicia hay prueba suficiente que compromete a reliciosa y, por ello, fue rechazado el pedido de prisión domiciliaria. El juez la acusa de ser “el demonio en forma de mujer”.

El suceso ha salido a la luz tras varios testimonios de menores sordos violados, quienes declararon asistidos por intérpretes de señas y guiados por psicólogos, al tratarse de víctimas menores de edad y discapacitados. El abogado defensor de las víctimas, Sergio Salinas, de la ONG Xumek, explicó cuáles son las tres casos por los que quedó imputada Kumiko: “La denuncia de una joven de 17 años, que declaró que fue abusada cuando tenía 5 años y que Kumiko le colocó un pañal para detener la hemorragia que le había generado tras la violación.

El caso de otra víctima que contó que la monja la mandaba a la habitación del cura Horacio Corbacho (también detenido) y terminaba siempre siendo abusada. Otros testimonios aseguran que la religiosa participó en más de una ocasión en tocamientos a niñas, además de pedirles que se tocaran entre ellas y les obligaba a ver pornografía junto al celador Jorge Bordón (otro detenido) en un televisor”. El abogado Salinas comentó que la monja negó los hechos ante la Justicia mendocina, pero no aportó pruebas, por lo que deberá ser sometida a pericias psicológicas por tratarse de delitos sexuales. La religiosa quedará detenida en la penitenciaría de Agua de Avispas, próxima a la cárcel de Almafuerte. Por su parte, el juez la ha acusado de ser “el demonio en forma de mujer”.

El objetivo de la monja japonesa de 60 años era identificar a los niños más vulnerables y a encubrir los vejámenes que cometían sus superiores. Los testimonios en su contra se acumularon y cuando la Justicia la fue a buscar, huyó. Estuvo más de un mes prófuga hasta que, el martes pasado, se entregó en una comisaría de la Ciudad de Buenos Aires. También está acusada de maltratar a golpes a los alumnos sordos que asistían al instituto y de obligarlos a comer hasta vomitar en su propio plato.

Además de la monja, hay cinco hombres detenidos, dos curas y tres empleados (el celador, el monaguillo y el jardinero). De los sacerdotes, el de mayor poder en la institución, el italiano Nicolás Corradi (82), arrastra denuncias de abuso sexual a niños desde 1984, en Verona, Italia. Fue trasladado a Argentina para encubrir sus actos aberrantes, informa La Vanguardia.

El hipócrita 'mea culpa' de los maristas sobre sus pederastas
El superior general de los Hermanos Maristas, el catalán Emili Turú (foto), ha asumido de nuevo la responsabilidad de la institución en los casos de abusos sexuales que se cometieron en escuelas de su orden durante décadas. Turú ha calificado los hechos de "tragedia", ha admitido "errores" y ha resaltado que se han tomado medidas para evitar nuevos casos en el futuro. "Hay víctimas, y si hay víctimas, somos responsables. Por lo tanto, debemos asumir que hay cosas que no se hicieron bien porque hay víctimas", ha dicho Turú. Sin embargo, este razonamiento no ha ido acompañado de ninguna alusión a la posibilidad de depurar esta "responsabilidad" internamente para tomar medidas contra los autores de tales abusos o de los que facilitaron su comisión contribuyendo a su ocultación.

Alemania: inspeccionan los cuarteles en busca de símbolos nazis
Después de los últimos escándalos que relacionan la ideología nazi con militares en activo el Ejército alemán (Bundeswehr) se ha visto forzado a tomar medidas severas. El general alemán Volker Wieker, máximo responsable de las fuerzas armadas alemanas, ha sido el encargado de ordenar la inspección de todos los cuarteles y dependencias militares del país, labor encomendada por la ministra de Defensa, con el único objetivo de eliminar los símbolos nazis que puedan ocultar los militares en activo.

Cárcel por robar comida caducada de un supermercado
Una fiscal de Alicante ha pedido ocho meses de prisión para una pareja detenida por, supuestamente, entrar con fuerza en el almacén de un supermercado para robar un contenedor con comida caducada.


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