dimecres, 7 de juny de 2017

Jugando con fuego en el Golfo Pérsico

En la crisis del estratégico Golfo Pérsico, Qatar ha sido aislado por las dictaduras wahabitas sometidas a Arabia Saudí que la acusan de financiar el terrorismo. Pero el trasfondo es un desenfrenado afán de poder de príncipes jóvenes, con apoyo de Trump. La reacción del presidente estadounidense no se hizo esperar mucho. Horas después de que el pequeño emirato de Qatar quedara aislado diplomática y también en gran medida económicamente, Donald Trump comunicó que quiere contribuir a distender la situación. Pero es grotesco que justamente los sauditas lo acusen de respaldar el terrorismo. Desde hace por lo menos 60 años, Arabia Saudita es el mayor exportador de ideologías extremistas y desestabiliza varias regiones del mundo, incluyendo el Cáucaso, los Balcanes, y hasta Europa. Moscú niega implicación de hackers rusos en conflicto con Qatar.

Si es necesario, Trump está dispuesto a enviar un alto representante de su gobierno a la región en crisis. Pero Trump no es un mediador fidedigno en este asunto. Y tampoco es casual que el ruido de sables comenzara en el Golfo poco después de su visita a Riad.

Allí, declaró a la monarquía wahabí potencia rectora en el mundo árabe e islámico, y ayudante del sheriff estadounidense en la región. Los malhechores declarados: Irán, archirrival de Riad, y otros Estados, no definidos con mayor precisión, que respaldan el terrorismo. Los sauditas estuvieron dispuestos a retribuir ese honor con un millonario negocio militar con Estados Unidos, que equivale a gran parte de sus reservas monetarias. Qatar es el primero en sentir el efecto de ese desplazamiento en la correlación de fuerzas.

Desde el golpe del príncipe Hamad bin Jalifa contra su padre en 1995, el diminuto emirato qatarí se ha esmerado por tener figuración propia en la región y en el mundo. Con sus enormes reservas de gas en la mano derecha y la estación panárabe de noticias Al Jazeera en la izquierda, se convirtió en un actor diplomático de peso y utilizó esa influencia sobre todo en la Primavera Árabe contra los regímenes de otros países árabes. Eso aumentó enormemente la popularidad de Qatar entre muchos críticos de los gobiernos del Medio Oriente. Pero para Arabia Saudita fue desde el comienzo una piedra en el zapato. Las malas lenguas dicen que el emir Hamad de Qatar tuvo que abdicar en 2013 a favor de su hijo, Tamim, por presión de Arabia Saudita.

Pero también Tamim (foto) resultó incómodo para el vecino, pese a que Al Jazeera desiste desde 2014 de informar críticamente sobre la política interna y exterior saudita. Riad pudo asestar su gran golpe justo ahora, después del supuesto contrato millonario con Trump que algunos analistas ponen en duda. Sin embargo, el verdadero arquitecto de este cambio en la correlación de fuerzas es Mohammed Bin Zayed Al Nahayan, de 56 años. El príncipe heredero de Abu Dabi es el padrino de todas las fuerzas contrarrevolucionarias de los países de la Primavera Árabe. Ya sea que se trate de Túnez, Libia o Egipto: en todas partes la vieja guardia puede contar con el respaldo de Mohammed Bin Zayed. Así, sus intereses se contraponen diametralmente a los de Qatar, que apuesta sobre todo por los Hermanos Musulmanes.

El príncipe heredero de Abu Dabi tiene muy buenas relaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump. Y las utiliza para apoyar a un ambicioso aliado: el vice príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed. Este quisiera convertirse cuanto antes en virrey en Riad, para suceder a su anciano padre. En consecuencia, en esta crisis en torno a Qatar también se trata de luchas de poder internas en la familia real saudita.

Pero tampoco Qatar es un niño modelo. En muchas zonas de conflicto, el emirato respalda a agrupaciones extremistas, como el antiguo Frente Al Nusra, otrora una rama de Al Qaeda en Siria. En cuanto a democracia, no se ha cubierto precisamente de gloria. Desde 1970 no se han realizado elecciones parlamentarias en Qatar y los partidos políticos están prohibidos. Y ni mencionar los problemas de derechos humanos, especialmente en relación con las indignas condiciones imperantes en las construcciones para el Mundial de Fútbol.

Pero es grotesco que justamente los sauditas lo acusen de respaldar el terrorismo. Desde hace por lo menos 60 años, Arabia Saudita es el mayor exportador de ideologías extremistas y desestabiliza varias regiones del mundo, incluyendo el Cáucaso, los Balcanes, y hasta Europa. Ya sea Al Qaeda, el movimiento talibán, agrupaciones islamistas en la guerra civil de Siria -y antes en las de Irak y Argelia- y mezquitas extremistas en el mundo entero: los petrodólares de Riad velan por la rápida propagación de la doctrina wahabí de los sauditas, en extremo intransigente y dispuesta a ejercer violencia contra quienes piensan diferente.

Hasta ahora, el único seguro de vida de Qatar es la base aérea estadounidense de Udayd, al oeste de Doha. La administración Trump afirma que no tiene planes de trasladar la mayor base de la región, con más de 10.000 soldados, a otro país. Pero tales palabras pueden trocarse rápidamente en lo contrario bajo la presidencia de Trump. Problemática resulta también la actitud de algunas figuras de países occidentales que se aprestan ahora a ajustar cuentas pendientes con Qatar.

Por ejemplo, el presidente de la Federación Alemana de Fútbol, Reinhard Grindel, que ya no descarta un boicot del Mundial de Qatar y desea que en el futuro no se realicen grandes torneos en países que apoyan activamente el terrorismo. Sin embargo, en este caso, las acusaciones de terrorismo son solo un pretexto. Lo que a los sauditas les interesa es la total sumisión. Pero un mundo árabe en que se silencia toda voz opositora a Riad, seguirá hundiéndose en la miseria, informan DW/ERS/DZC.

Moscú niega implicación de hackers rusos en conflicto con Qatar

Rusia rechazó las acusaciones sobre la presunta implicación de hackers a su servicio en la crisis diplomática en el golfo Pérsico, como denunciaron funcionarios estadounidenses citados por la CNN. Según investigadores estadounidenses citados por la cadena CNN, Rusia hackeó el portal de la agencia de noticias estatal de Qatar y "plantó" una noticia falsa en su servicio de noticias que ha contribuido a la espiral de la crisis de los países del Golfo Pérsico.

En esta declaración supuestamente falsa, el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, comentó varios temas sensibles, entre ellos las relaciones con Irán, al que calificó como un aliado estratégico. También habló de forma negativa sobre las relaciones entre el Gobierno qatarí y la Administración de Donald Trump. La cadena estadounidense cita este miércoles a funcionarios informados sobre la investigación en la que participan miembros del FBI. La información obtenida por las agencias de seguridad norteamericanas revela que los hackers rusos están detrás de la intrusión cibernética, que desde el principio fue denunciada como tal por las autoridades de Qatar.

"Estamos cansados de reaccionar a banalidades gratuitas. Tales acusaciones, de hecho, se descalifican a sí mismas", dijo al respecto Andréi Krustskij, representante ruso para la cooperación en el ámbito de la seguridad informática, a la agencia Interfax. Agregó que, al igual que en otras ocasiones, "no se presentan pruebas" y "las conclusiones se sacan incluso antes del inicio de una investigación del incidente".

Corbyn y Farron piden a May el informe que implica Arabia Saudí en el terrorismo
El líder laborista británico, Jeremy Corbyn, y el de los Liberal Demócratas, Tim Farron, han pedido a la primera ministra, Theresa May, que publique los resultados de una investigación largo tiempo demorada sobre la financiación extranjera y el apoyo a los grupos terroristas en el Reino Unido, después de que el Ministerio del Interior británico señalara que la investigación podría no ser publicada. La investigación sobre los fondos a los grupos terroristas y extremistas fue encargada por David Cameron cuando era primer ministro y se cree que dirige su atención a Arabia Saudí y sus actividades.

EAU y Qatar: "guerra de declaraciones" en la CNN
El ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Arabes Unidos (EAU), Anwar Gargash, indicó hoy que la esencia de la crisis del Golfo con Qatar es su apoyo a "organizaciones terroristas como Nusra" en Siria, Libia y la península egipcia del Sinaí. Durante una entrevista transmitida hoy por CNN, Gargash dijo que la culminación de las tensiones entre EAU, Arabia Saudí, Bahréin y Qatar es "una acumulación del comportamiento de Qatar en la región".

Qatar padece el bloqueo económico de las dictaduras wahabitas
El bloqueo ha comenzado a ser implementado contra Qatar por parte de las dictaduras wahabitas terroristas de Arabia Saudí, Bahrein, EAU y los gobiernos golpistas de la OTAN en Egipto y Libia. Así, las exportaciones de aluminio de la planta de Qatalum, en Qatar, propiedad de la compañía noruega Norsk Hydro, han quedado bloqueadas en el puerto de Jebel Ali, en los EAU, que ha quedado cerrado a todos los cargamentos procedentes de o destinados a Qatar. Esto obligará a la compañía noruega a evitar los puertos emiratíes en el futuro. El Acuerdo miltar entre EEUU y Riad es un 'fake’.

La trama Lezo se benefició de fondos de cooperación en América Latina
Varias de las empresas que investiga la Audiencia Nacional en la trama Lezo de corrupción del PP por pagar comisiones en Haití y otros países del continente americano, se beneficiaban de adjudicaciones pagadas con fondos de cooperación española. Una filial del Canal de Isabel II en Colombia (Metroagua, una pata de Inassa) y otras empresas que el juez Eloy Velasco cita en el auto por las sospechas de haber pagado comisiones para conseguir obra pública, se llevaban también contratos de la cooperación internacional.

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