dijous, 3 d’agost de 2017

Caso Cursach: Segunda condena por amenazas a testigos

El exportero de Tito's ha sido sentenciado a dos años y medio de cárcel por coaccionar a un antiguo camarero de la discoteca que colabora en la investigación de corrupción. En esta ocasión ha sido la magistrada Francisca Ramis, quien respalda con esta sentencia la línea de trabajo que está marcando el juez Penalva y el fiscal Subirán, en el sentido de que han estado persiguiendo a las personas que se han dedicado a amenazar a los testigos que colaboran en esta investigación. En esta segunda condena relacionada con el caso Cursach el acusado es un individuo de nacionalidad rumana, de fuerte complexión física, que hasta el año 2010 estuvo trabajando como portero en la discoteca Tito's. Allí coincidió trabajando con el testigo, que era uno de los camareros de dicho negocio que pertenece al Grupo Cursach.

Siete años después de su marcha a Rumanía, el acusado regresó a Mallorca, coincidiendo con el ingreso en prisión de Cursach y Sbert. Durante marzo el testigo protegido realizó tres declaraciones, tanto en la Policía, como en el juzgado. En su testimonio incriminó a "diversas personas pertenecientes al grupo Cursach Ocio". Según relata la magistrada, entre los días 3 y 23 de marzo el acusado acudió a las inmediaciones del domicilio del testigo protegido. Estas visitas eran para acosar al excamarero de Tito's y dejar patente su presencia. Este acoso solo tenía un propósito: que el testigo cambiara su declaración y que se retractara de todo lo que había estado contando a los investigadores. Durante tres días el corpulento ciudadano rumano estuvo esperando a la víctima delante del portal de su domicilio, si bien pudo esquivarlo al entrar en su casa a través del párking.

Al denunciar estas amenazas el juez Penalva acordó el ingreso en prisión del acusado. En la cárcel compartió celda con un compatriota, que inicialmente también fue acusado de asustar al testigo. Entre rejas, y en repetidas ocasiones, Marian Ciprian le manifestó a su amigo que "escarmentaría al testigo por haber declarado en la causa y que lo eliminaría". La jueza concluye que el objeto de estas frases amenazantes era que el otro preso se las hiciera llegar al testigo, para que cambiara el contenido de su declaración.

La magistrada no tiene dudas de que detrás de este caso existía "un plan preconcebido para que el testigo cambie su declaración y por eso se le amenaza y se le intimida". No cree que sea una casualidad que el denunciante viera al exportero de Tito's en tres ocasiones por su domicilio, coincidiendo con las fechas de su declaración. Por ello, su simple presencia, "dada su peligrosidad", es "intimidante, perturbadora, causa miedo y temor porque el testigo sabía que era violento y que quería intimidarle para que se retractara de sus declaraciones que ha efectuado contra integrante del Grupo Cursach".

Al tratarse de un delito continuado, por su presencia en tres ocasiones por el domicilio de la víctima, la magistrada ha establecido una condena de prisión de 30 meses, es decir, dos años y medio. El acusado está en estos momentos en prisión y no se prevé que salga libre. También tendrá que pagar una multa económica de 20 euros diarios. La jueza ha rechazado todos los argumentos de la línea de defensa que planteó el abogado para solicitar la absolución, informa Diario de Mallorca.

Caso Cursach: Dos años y medio de cárcel por amenazar a un testigo clave
La juez Francisca Ramis ha condenado a dos años y medio de prisión por un delito de obstrucción a la justicia a Marian C.S., el supuesto sicario rumano que habría sido contratado para amedrentar a un testigo clave del caso Cursach. La magistrada le impone, además, una multa de 20 euros diaria durante quince meses. La sentencia dictada por la titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Palma llega tan solo una semana después de que se celebrase el juicio en el que prestó declaración por videoconferencia el propio Bartolomé Cursach, que se encuentra preso en una cárcel de Alicante.

Políticos alemanes e industria automotriz: corrupción cómplice
El dieselgate y el escándalo por el presunto cártel del automóvil no dejan descansar a los políticos germanos. En Alemania, la industria automovilística siempre ha estado estrechamente entrelazada con la política y con el nazismo criminal que la gobierna bajo la apariencia hipócrita de una democracia cristiana (CDU-CSU) corrupta e intocable. La industria automotriz juega un papel clave en Alemania.

El ladrón y corrupto Soria y la policía al servicio de la mafia franquista
La Policía ya no vigila el domicilio del corrupto y embustero exministro de Rajoy José Manuel Soria 24 horas al día, pero lo acompaña hasta su hotel de vacaciones, por tierra, mar y aire si es preciso y atravesando de sur a norte la isla canaria más alargada, Fuerteventura, para que el podrido expresidente del PP de Canarias pueda disponer de vehículo propio durante su estancia en Lanzarote.

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