dilluns, 28 d’agost de 2017

Mossos denuncian la marginación internacional por la Policía Nacional

El Major de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha denunciado abiertamente la marginación que a su juicio sufre el cuerpo policial catalán en materia de información internacional relevante para la lucha antiterrorista, una actitud de la que ha responsabilizado a la Policía Nacional y en último término a la ley que regula las policías autonómicas, que data de hace 30 años. Aunque Trapero ha señalado la gestión de la información del imán de Ripoll como ejemplo de esta marginación, ha reconocido que sería “injusto y deshonesto decir que si hubiéramos sabido que el imán fue investigado, el atentado (de Barcelona) se habría evitado”.

En una entrevista en Catalunya Ràdio, el responsable policial ha comentado las informaciones relativas a las supuestas pesquisas que ya existían sobre el imán, aparecidas en la prensa posteriormente, y que eran desconocidas por los Mossos. Trapero ha asegurado que sobre Abdelbaki Es Satty “sabíamos bien poco por no decir que no sabíamos casi nada. Sabíamos el nombre de pila”, ha concretado. A pesar de las pesquisas iniciadas posteriormente, el comisario ha asegurado que el oratorio del que se hacía cargo “no era especialmente conflictivo”. Por tanto, no era una comunidad “no especialmente problemática” la de Ripoll, ni “especialmente relevante para los Mossos”, ha aclarado.

“Del imán de Ripoll sabíamos bien poco por no decir que no sabíamos casi nada. Sabíamos el nombre de pila”
Trapero ha incidido en que las investigaciones anteriores que desde 2005 se iniciaron sobre el imán y las de la policía de Bélgica, no fueron comunicadas a los Mossos. “No teníamos información de lo que se podía haber hecho en 2005 ni en años anteriores”, ha dicho, y el sargento de la policía catalana alertado por un agente belga, simplemente consultó las bases de datos de Mossos y vio que no había ninguna información relevante al respecto. “Nos pidieron información, no se nos alertó de nada, simplemente se pregunta y respondemos”, ha explicado.

La falta de información relevanta del cuerpo policial catalán en materia antiterrorista, como en el caso del imán de Ripoll, ha sido usado por el comisario para insistir en la denuncia de marginación informativa que sufre el cuerpo en el ámbito internacional. Según Trapero, la culpa de esta situación es de la gestión que realiza la Policía Nacional como consecuencia de una ley sobre policías autonómicas que desfasada a su juicio al datar de hace 30 años. “Nadie debería discutir el carácter central de la policía catalana, porque es la referencia para la comunidad catalana”, pero para el jefe de los Mossos “no hay coherencia entre este hecho y cómo se gestiona la información internacional”. Según Trapero, la ley que regula el modelo policial español no contempla el papel de los Mossos como policía de referencia en Catalunya.

La norma otorga las funciones internacionales a la policía nacional y la información del entorno europeo entra “por una ventanita”, la del cuerpo de Policía Nacional, y en la gestión y transmisión “no fluye” hacia los Mossos. La Policía Nacional reparte la información y “de ese reparto de información internacional, los Mossos no suelen salir bien parados”, se ha quejado. Trapero ha sido claro a la hora de denunciar esta actitud: “El debate duraría poco y no me lo puede cuestionar nadie, pero esto que no funciona bien provoca disfunciones graves y continúa utilizándose para decir que no tenemos las competencias” para gestionar directamente la información internacional.

Pese a estas disfunciones en la gestión interna de la información policial, el Major ha admitido que “sería injusto y deshonesto decir que si hubiéramos sabido que el imán fue investigado el atentado se habría evitado... no lo haré”. En todo caso, el comisario ha lamentado que esta situación no tiene “ningún sentido”, pero “si hubiéramos tenido la información, la habríamos trabajado y no sé hasta dónde habríamos llegado, pero al menos habríamos investigado”.

El comisario se ha mostrado incluso indignado cuando le ha tocado defender la actuación de los Mossos en el dramático atentado. “Unos ponen mierda, otros, flores sobre los Mossos, veremos quién gana”, ha retado. Y es que los Mossos actuaron contra el autor del atentado lo mejor que pudieron, en Cambrils, también”, ha asegurado, y por suerte, “la policia que yo dirijo cada vez está más cerca de la gente”. En este sentido, Trapero ha recordado que la relación de la ciudadanía con el cuerpo y con la autoridad en general, era conflictiva, pero que esto ha cambiado radicalmente desde el 17-A, “y este cambio ha venido para quedarse”, ha garantizado, informa La Vanguardia.

El boicot informativo a los Mossos, obra del nazi Fernández
La descoordinación entre los cuerpos policiales que ha salido a la luz tras los atentados yihadistas en Catalunya tiene su origen en el bloqueo informativo al que Interior sometió a las fuerzas de seguridad durante el mandato de Fernández Díaz. De esa época de 'brigada política' y Operación Cataluña queda un protagonista: José Luis Olivera, actual director del CITCO y antes jefe del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista que bloqueó el acceso de los Mossos a las bases de datos. Foto: Olivera, en la entrevista en el que anunció el próximo fin del Daesh (Estado Islámico).

El Parlament llevará la Operación Cataluña a los tribunales
Los grupos parlamentarios dan por probada la creación de una 'brigada político-policial' dirigida por el ex ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, con conocimiento pleno del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para atacar a partidos políticos y sociedad civil catalana en el contexto de la consulta del 9-N. Utilizaron para ese fin fondos públicos y reservados, además de a funcionarios. Por eso solicitan la apertura de diligencias judiciales tras el debate del dictamen, este martes.

El PP quiere más empleos, pero baratos
El Ministerio de Economía cree que hay que priorizar la creación de empleo sobre los salarios. Así lo han trasladado fuentes del departamento que dirige Luis de Guindos cuando son muchas las voces que reclaman alzas salariales, a las que se unieron en julio la ministra de Empleo, Fátima Báñez, o el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. El peso de los salarios en el PIB está todavía dos puntos por debajo que en 2007, en el 47%, frente a máximos del 51% en 2009 (cuando a pesar de la destrucción de empleo los salarios seguían subiendo) y del mínimo del 46% en 2012. Los impuestos se mantienen y las rentas empresariales se elevan del 41% al 43% mientras pensionistas y trabajadores ganan cada día menos y en peores condiciones laborales.

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