dijous, 31 d’agost de 2017

Satty fue vigilado por radical en prisión

El seguimiento que se realizó a Abdelbaki Es Satty, presunto cerebro de los atentados en Barcelona y Cambrils, en el centro penitenciario de Castellón I, donde cumplía condena por tráfico de drogas, se confirma ahora con una nota interna de prisiones informando que el imán de Ripoll había sido investigado por su supuesto «carácter radical salafista». El preso figuraba en los ficheros FIES, concretamente al grupo C, donde se incluye a los presos susceptibles de radicalización. El juez que evitó su expulsión desconocía esta información.

Por su buen comportamiento durante los dos años que permaneció entre rejas y la ausencia de indicios claros de salafismo radical, el seguimiento quedó en nada y, una vez salió de la cárcel, no fue sometido a estrecha vigilancia. Previsiblemente, Es Satty ya había sido investigado en 2005 por los servicios de Información por su presunta vinculación con grupos integrados a Al Qaeda y un juez ordenó la intervención de sus comunicaciones. Sin embargo, el ministro de Interior sigue manteniendo que no les constaba como una persona radical y que nunca había estado en el FIES.

Asimismo, el presunto jefe de la célula que perpetró los atentados en Cataluña no sólo acumulaba una condena de 4 años en prisión por tráfico de drogas, sino que tenía una sentencia previa, de 2003, según la cual fue declarado culpable de intentar introducir de manera ilegal un ciudadano que viajaba con un pasaporte falsificado, hechos por los que fue condenado a una pena de medio año de prisión. La sentencia concluye que el imán, muerto tras la explosión de Alcanar, fue responsable de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y lo condenó a una multa de 1.080 euros, de acuerdo con la petición del Ministerio fiscal.

El presunto adoctrinador de la célula yihadista que ha dejado 16 víctimas mortales no contaba con antecedentes en el momento de los hechos, que tuvieron lugar en el puerto de Ceuta a finales de noviembre de 2002. Es Satty viajaba con un vehículo Ford Scorpio propiedad de otra persona ajena al proceso cuando los funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le sorprendieron intentando introducir un inmigrante de su misma nacionalidad, marroquí, de camino a Algeciras.

Esta sentencia condenatoria se suma a la dictada por el mismo juzgado penal número 2 de Ceuta de 2011 en el que se le condenó a 4 años de prisión para viajar con 121 kilos de hachís en el interior de su vehículo. El imán de Ripoll fue sorprendido el día de Año Nuevo de 2010 también en el puerto de Ceuta cuando viajaba, procedente de Marruecos acompañado de tres hermanos marroquíes con residencia en Cambrils que resultaron absueltos de los hechos.

En una primera declaración ante el juez instructor, dijo que llevó la droga bajo amenazas, que lo habían enviado a Marruecos a buscarla y que, si no lo hacía, lo matarían a él y su familia. Sin embargo, en el juicio atribuyó todo este testimonio a una mala traducción del intérprete y confesó que él llevaba la droga. Aunque resultaron condenatorias, el presunto cerebro de la célula yihadista no recurrió ninguna de las dos resoluciones.

Después de que se ordenara su expulsión del país, el titular del Juzgado Contencioso Administrativo número dos de Castellón revocó en 2015 la orden de expulsión en entender que, siendo residente de larga duración, «había demostrado su evidente arraigo laboral y esfuerzos para integrarse en España». Esta sentencia, que no fue recurrida por la Abogacía del Estado, no tuvo en consideración la condena de medio año de cárcel por intentar introducir un compatriota de manera ilegal mientras intentaba acceder a un transbordador con destino a Algeciras. El juez tampoco tenía conocimiento de la investigación por su supuesta vinculación radical años atrás, ni del informe del FIES.

Ya estaba en Ripoll

Por otra parte, el consejero catalán de Interior, Joaquim Forn, desveló ayer que el Mosso de Esquadra al que un colega de Vilvoorde (Bélgica) había pedido información en enero de 2016 sobre Abdelbaki Es Satty, le respondió que ya estaba en Ripoll. En una entrevista con la Cadena SER, Forn insistió en que el mensaje del agente de Vilvoorde no suponía ninguna alerta, ya que el limitaba a pedir información sobre el imán, que buscaba trabajo en la mezquita de esta localidad belga, informan Diari de Girona y Levante.

El mosso dijo al policía belga que el imán ya estaba en Ripoll
Nuevo detalle de la conversación informal por correo electrónico entre un mosso y un policía de Vilvoorde (Bélgica). Cuando el agente de la policía catalana respondió a su colega de la policía belga en marzo del año pasado, explicó que el imán Abdelbaki es Satty ya estaba en Ripoll.

Un inspector captador de confidentes es asesor de Zoido
El inspector del Cuerpo Nacional de Policía que se reunió con el ministro del Interior 48 horas después de los atentados de Barcelona y Cambrils reveló su agenda de reuniones a un potencial confidente. El ex secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) José Manuel Sánchez Fornet afirmó el pasado 21 de agosto "el imán huele a confidente policial o del CNI que apesta", en referencia a Abdelbaki Es Satty.

El Govern admite alertas sobre la Rambla pero no de la CIA
“No tenemos relación con la CIA”, así de contundentes se han mostrado tanto el conseller de Interior, Joaquim Forn, y el Major dels Mossos, Josep Lluís Trapero, en una comparecencia para desmentir que la agencia de inteligencia norteamericana avisara a la policia catalana de un atentado en la Ramblas. Ahora bien, Forn sí que ha reconocido alertas de atentado en las Ramblas de “baja credibilidad” que provenían de “otras fuentes”.

El misil de Kim como oferta de diálogo
El lanzamiento más reciente de un misil demuestra que las sanciones y las amenazas no intimidan a Corea del Norte, que quiere negociar con EEUU de igual a igual. Con el lanzamiento de un misil balístico que sobrevoló Japón, Corea del Norte ha vuelto a echar más leña al fuego en el este asiático. Esto no se lo esperaban ni en Washington, ni en Bruselas, ni en Berlín.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada